martes, 12 de enero de 2010

HUAKALOA

Es cosa sabida que dentro de la historia universal del Pop Polinesio, el caso de España ha sido un fenómeno muy singular que desde sus orígenes se ha regido por reglas propias. No solo se trata del único lugar fuera de Norteamérica donde el Tiki arraigó y desarrollo formas propias, sino que para mayor desconcierto de los expertos, presenta también una cronologia particular, en la que su inicio y auge coinciden con el principio de la decadencia del estilo en los Estados Unidos.

Seguramente por este mismo carácter peculiar del Pop Polinesio Ibérico hemos sido impermeables a la explosión del revival tiki norteamericano de mitad de los años 90 y aunque felizmente todavía son muchos los locales que se ocupan de mantener con esmero el rancio acervo Tiki de nuestro país (nunca les estaremos suficientemente agradecidos), nadie ha parecido darse por enterado de lo que se venia cociendo en Estados Unidos o mostrado interés en tomar el relevo.


Pero ahora, nuevamente con cerca de 20 años de diferencia respecto a la cronología del fenómeno en resto del mundo, el panorama Tiki español comienza a revolucionarse con la llegada de una nueva generación de osados tiki-emprendedores.

En la vanguardia de este nuevo tiki español está HUAKALOA en Valencia.
No es el primero de esta segunda oleada tiki, pero sí el más impresionate de los que he podido conocer.
El local solo lleva abierto unos meses, pero es un recién llegado que pone en su sitio a todos esos lugares que proliferan ultimamente usando el nombre de Tiki en vano y que hasta podría dar algunas lecciones a decanos del Tiki del país.


Detrás del proyecto se encuentra David, que al contrario que la mayoría de los grandes maestres del tiki revival no tomaba sus biberones en tiki mugs, no posee ningun master en tikilogia ni ha experimentado una súbita tiki epifanía.
Simplemente le fascinaba la atmósfera del bar hawaiano de su ciudad y un día decidió que lo que Valencia necesitaba era un nuevo local. Y puso manos a la obra.
Como puede verse, las motivaciones tras el origen de Huakaloa son muy distintas a las de otros proyectos similares dentro del tiki revival, pero mira tú por donde son las mismas que movieron a Victor Bergeron, Donn Beach y otros pioneros del Pop Polinesio.
Y es que una de las cosas más fascinantes del Huakaloa para el aficionado a las cosas tiki es esta vuelta a los orígenes se aprecia en casi todos los aspectos del bar.
La decoración ha sido extremadamente cuidada. Exquisito mobiliario de bambú. El diseño de la los preciosos acuarios que decoran sus paredes y la espectacular barra del local han sido amorosamente ( y fatigosamente, presumo) creados por el equipo Huakaloa. Para el resto de elementos decorativos del local se han encomendado a Kanaloa Art.

A estos Hawaimaños sin ser Oceanic Arts, hay que reconocerles que son bastante apañados a la hora de proveer de parafernalia Tiki y cucos elementos de decoración exótica. Aunque es sabido que para estas cosas soy más amigo de lo rancio que del colorín, no puedo evitar descubrirme ante un local que se ha rechazado la tentación de recurrir al del exotismo de “Todo a 100”, lacra que lamentablemente ha alcanzado incluso a veteranos Templos Tiki. Nada de máscaras indonesias o salamandras de colores en Huakaloa.
El local cuenta una iluminación perfecta, que aporta la atmósfera misteriosa requerida en buen tiki bar (sin necesidad de un acomodador con linterna que nos guíe), y permite al mismo tiempo, “limar” estas asperezas de forma que hasta el más estricto talibán del tiki se encontrará cómodo en Huakaloa

El mismo esmero encontraremos en su carta.
El responsable de la misma es Hicham, que sin experiencia previa en las cosas de la coctelería tropical, optó por la vía dificil y ha elaborado una carta compuesta exclusivamente por creaciones propias, empleando zumos naturales y destilados de primera calidad ¿he mencionado antes aquello de la vuelta a los orígenes?
Una curiosidad, que se sale un poco de la ortodoxia, es que la mayoría de las recetas están basadas en el tequila, en lugar del tradicional ron, pero no seré yo quien diga algo en contra del tequila.Por supuesto los combinados son exquisitamente y ceremoniosamente presentados en tradicionales tiki mugs nacionales (impecable selección, por cierto)
Como añadido, también pueden degustarse extraordinarios helados. Estamos en Valencia.
Faltaría más.

lunes, 21 de diciembre de 2009

EL VALLE DE LOS MAORIES


Después de un Otoño templado empezamos ya a sufrir los rigores invernales. La climatología adversa hace flaquear hasta las más férreas voluntades y las visitas a nuestro bar tiki favorito se van espaciando. Son meses de tiki experiencias caseras. De llameantes Coffe Grogs y películas arrebujado en una manta.

Para un buen Coffe Grog, lo mejor será consultar con Mr. Iván.
En cuanto a lo segundo, mi recomendación para una intensa experiencia exótico-doméstica es una manta de estampado selvático de Galerías España y un clásico del cinema tiki como “El valle de los Maoríes”.


Las mantas exóticas del decano de los textiles madrileños son cosa que no necesita mayores explicaciones, pero la película creo que sí merece algunos comentarios adicionales.
“El valle de los Maoríes” de 1954 es el único tiki western jamás producido. Todas las reglas del western norteamericano son escrupulosamente respetadas, solo que son traspuestas al distinto contexto geográfico en el que se desarrolla la acción.
En lugar de en las habituales grandes praderas es en las selvas y de Nueva Zelanda donde los intrépidos colonos se enfrentan con salvajes maoríes aficionados a reducir cabezas en lugar de con salvajes sioux aficionados a arrancar cabelleras.


Exotismos a parte, la película no es una obra maestra. La cinematografía neozelandesa no ha quedado fuera de la historia universal del cine solo por cuestión de distancias. Pero no seré yo quien deje el exotismo a parte.


Tikis, pantanos sulfurosos, cabezas reducidas, tenores maoríes, batallas de mazas, tatuajes, canibalismo, danzas tribales y muchas otras delicias exóticas en cantidad suficiente para dejar exhausto hasta al más curtido aficionado a las cosas tiki pueden ser vistos en la película y habría que ser muy necio para que detallitos como una interpretación acartonada o un guión chirriante te estropeara el disfrute de semejante despliegue de desenfreno exótico raramente visto.


El valle de los Maories, además forma parte de esos misterios inescrutables del tiki español.
Olvidada por el resto del mundo, en nuestro país ha sido fácilmente accesible en diferentes formatos y ediciones durante los últimos 30 años.
En estos momentos circulan por gasolineras y supermercados del país al menos dos ediciones distintas en DVD. Ambas dignas y económicas.
Y aunque resulte difícil de creer se trata la única edición de la película disponible en el planeta.


Un último consejo. Las bebidas llameantes deben mantenerse alejadas de las mantas de poliester.

sábado, 19 de diciembre de 2009

OGU Y MAMPATO EN RAPA NUI


Aloha.

Solo avisar de que esta noche y mañana ponen esta película, de la ya hablamos hace un tiempo.


Es en un canal llamado Clan (ese en el que ponen Bob Esponja)
Dibujitos de moais para una noche de sabado.
¿Quien supera ese plan?

lunes, 30 de noviembre de 2009

MI SALITA TIKI

Un tiki room o salita tiki es ese legendario lugar que permite a su afortunado propietario disfrutar los placeres de un auténtico tiki bar dentro de su propio hogar.
Y no un tiki bar cualquiera, sino el mejor del universo.
Siempre abierto y decorado con el más exquisito estilo.
Dondel siempre suena la música perfecta y se mezclan esos combinados que hace decadas no te servirán ningún otro establecimiento. En definitiva, un lugar en el cual puede disfrutarse de todas las prerrogativas del Juan Palomo Tiki Style.

Lamentablemente debido principalmente a los problemas de espacio que sufrimos la mayoría de los habitantes de las ciudades del continente europeo (y a cierta falta de arraigo de las cosas tiki, que todo hay que decirlo), no es algo muy habitual en estas latitudes y debemos limitarnos a contemplar con deseo y admiración las espectaculares salitas tiki que crean nuestros amigos americanos en habitaciones de tamaño superior al de nuestros modestos pisitos.
Sí, es muy dura la vida del adicto europeo.

Pero es cierto aquello de que lo que no te mata te hace más fuerte. Así que después de ser violentamente expulsado y apalizado en remotos bares polinesios al ser tomado por un inspector de la SGAE (demasiadas preguntas, amigo), acudir a espeluznantes convenciones de coleccionistas de posavasos, soportar durante años los terribles gastos de envío en las compras por Internet y esos otro mil trances arriesgados a los que se ve el expuesto el tiki aficionado cada día, el proyecto de un crear mi propia salita tiki dejó de atemorizarme.

Así, aunque la naturaleza no me ha dotado adecuadamente para el bricolaje y estamos en un medio hostil para este tipo de proyectos, me puse manos a la obra.
Tras varios meses trabajo y automutilaciones con diferentes tipos de herramientas, en los que en la mayoría de las ocasiones ha sido necesario acudir a inconfesables soluciones más propias de Pepe Gotera y Otilio que de Bamboo Ben y los maestros norteamericanos del arte del tiki bar o buscar materiales en lugares tan poco dados a lo exótico como Leroy Merlin o Ikea en lugar de recurrir a Oceanic Arts y otras tiendas del ramo, los trabajos llegaron finalmente a buen término. O al menos ha alcanzaron un estado casi aceptable , porque algo que pronto se aprende es una salita tiki jamás podrá darse por terminado.

Solo quedaba proceder a la inauguración y para festejar adecuadamente el acontecimiento, aprovechamos la visita que Lady Eve, Mr. Iván y Monete Chu realizaron a Madrid hace unos meses, aportando con su presencia el lustre que la ocasión requería.


Lamentablemente distintas circunstancias impidieron la asistencia de otros destacados miembros de nuestra comunidad, a los que se echó de menos, pero como dice la polémica coplilla “el tiki bar está abierto” y otras ocasiones habrá.
No se sacrificaron cerdos ni hubo danzas rituales.
Fue una velada intima en la que se bebió, se cotorreó y se sufrieron imprevistos técnicos, como debe ocurrir en cualquier inauguración que se precie.
Precisamente uno de estos imprevistos produjo uno de los momentos más memorables de la noche. La iluminación falló mientras Mr. Iván preparaba la imprescindible ronda de Mai Tais, dándole ocasión de demostrar que es capaz de mezclar extraordinarios Mai Tais a ciegas.
Algo que ya todos sospechabamos.
Ya han pasado unos meses desde aquella noche y el lugar ya tiene el suficiente rodaje para que me atreva a darle algo más difusión a su existencia. Todo aquel que necesite escapar de la dura vida en la metropoli durante unas horas y tenga una botella de ron añejo bajo el brazo será bienvenido a esta humilde salita tiki.

martes, 10 de noviembre de 2009

LA CHICA HULA QUE SURGIÓ DEL FRIO

Pudiera pensarse que la historia del tiki nacional es algo sencillo. Un terreno en el que ya queda poco lugar para la sorpresa. Hace ya años que aventurados exploradores extranjeros sacaron a la luz y difudieron la riqueza del Pop Polinesio español.
En su día estas revelaciones conmocionaron el Mundo Tiki, pero a estas alturas todos los aficionados a las cosas tiki están familiarizados con los bares polinesios de Barcelona, Arte 4, Porcelanas Pavón o el gusto de los marinos españoles por traer de Polinesia idolos paganos e irresistibles ganas de montar bares exóticos.
Pero ¿existió algo más que esto?. ¿Es posible el Tiki Ibérico siga albergando zonas oscuras y misterios por desvelar?.
Creo que sí. De hecho que gracias, a uno de esos fortuitos encuentros de mercadillo tropecé con una de esas zonas inexploradas del nuestro Tiki. Allí, sirviendo como recipiente para orquillas del pelo, estaba este inusual bol que inmediatamente disparó todas mis tiki alarmas.
Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que se trata una versión bastante especial del "Kneeling hula girl bowl" de Trader Vic´s (mil gracias a Kingstiedye por prestar la imagen de su envidiable colección). Valores artísticos a parte, es inapreciable como prueba de que la onda expansiva de la explosión tiki de principios de los años 70 llegó incluso a los Pirineos. Su autor es un conocido artista de la zona, todavía en activo y reconocido especialista en cerámica tradicional. Durante algún tiempo el espacio de los hornos de su taller que hasta entonces estuvo destinado a botijos fue ocupado por nuevos artefactos destinados a satisfacer la demanda de los numerosos bares tiki, principalmente de la zona pirenaico aragonesa.
Aunque los diseños están dentro del estilo Polinesio Pop ortodoxo, se mantuvieron en la elaboración las más puras técnicas de la tradición cerámica turolense. El resultado son piezas únicas, interesantes fusiones de estilo tiki y ancestrales tradiciones artesanas españolas. Lamentablemente esta escuela Hawaimaña no terminó de cuajar. Su cerámica resulta demasiado frágil y no se adapta a la dura vida de vaso de bar polinesio. No pudo competir con la durable porcelana que empleaban los artistas tiki castellanos del momento y esto condujo inevitablemente a su extinción.
En cualquier caso, resulta una muestra más de la riqueza del Tiki Ibérico que aún no ha recibido el reconocimiento que corresponde. Rindamos desde aquí merecido homenaje a todos los heroes del Tiki Aragonés.



martes, 3 de noviembre de 2009

INVASION MOAI


Por culpa de lo que se ha escrito por aquí últimamente, parece que se han generado ciertas dudas sobre el futuro de lo Tiki en España.
Sin embargo, la realidad es que que estos temores son totalmente infundados.
Al contrario, hay claras señales que parecen indicar que tanto el presente como el futuro del Tiki nacional son más que prometedores.
Es sabido que una de las principales fuentes de tendencias son las tiendas de todo a 1€.
No es necesario recordar que fue en estos lugares de donde surgieron fenómenos como los Chinitos de la Suerte o los Elvis de Salpicadero.
Pues bien, desde hace ya algunas semanas moais de grandes dimensiones empiezan a poblar sus estanterías y hace solo unos días he podido comprobar que han alcanzado mercadillos de distintas partes del país.


Cientos de de ellos se habrán introducido ya en los hogares españoles y todos sabemos que la linea que separa un un inocente moai en el aparador de armarios llenos de tiki mugs, es muy, muy delgada.
¿Paranoia Polinésica?
El tiempo lo dirá.

domingo, 25 de octubre de 2009

TRADER VIC´S EN ESPAÑA: MAI TAI BAR




Seguimos con la sección necrológica abierta.
Es sabido que la vida del aficionado a las cosas tiki esta llena de sinsabores y entre los sucesos luctuosos de este año, hay señalar también el final de la incursión de Trader Vic´s en España.
Han sido diez años lo que ha durado esta conexión ibérica con el tiki transatlántico, que consistió en la apertura de un local tradicional en Marbella y unos años más tarde, el supuestamente experimental Mai Tai Bar en Estepona.
Actualmente ambos lugares se encuentran cerrados, o algo así…
La trapacería es algo connatural al Tiki Español y ni una venerable institución como Trader Vic´s ha podido evitar ser atrapado por esta característica de nuestro Tiki. Pero esta es una historia muy larga y complicada, y de momento empezaremos por la parte más fácil : el Mai Tai Bar de Estepona, donde si podemos colgar el cartel de CERRADO, sin ningún tipo de duda.
El Mai Tai Bar surgió como un nuevo planteamiento de local que se alejaba bastante de la ortodoxia Trader Vic´s. Pero no hace falta ser muy listo, para captar que lo que había detrás de todos los anuncios corporativos de innovaciones, nuevos conceptos y demás palabrería era simplemente reducir gastos para minorar los riesgos en los nuevos proyectos de expansión. Es decir, locales más pequeños y oferta de comida más reducida e informal pero conservando integra legendaria su carta de cócteles.

España, fue elegida para poner en marcha el prototipo, probablemente porque ya funcionaba con éxio un local al estilo clásico desde hacía varios años, pero sobre todo porque en estas latitudes podian hacer toda clase de experimentos sin provocar revueltas de tiki fanáticos.
El Mai Tai Bar de Trader Vic´s se instaló en un extraño complejo turístico junto a una playa de las afueras de Estepona. Siempre le faltó el sabor de un auténtico Trader Vic´s y tuvo un ambiente desagradablemente aséptico. En su primer año de vida no era mucho más tiki que uno de esos chiringuitos tan apañaos que abundan en la costa del sol. Pero a falta de Pop Polinesio, la conocida excelencia en materia de coctelería de Trader Vic´s, el clima subtropical malagueño, la playa a solo unos metros y una clientela básicamente compuesta de mafiosos rusos y putas, se encargaba de hacer cada visita una experiencia al menos singular, entre gruesas cadenas de oro e intercambio de maletines.


La evolución de los siguientes años fue realmente interesante. Sufrió un intenso proceso de tikificación y al mismo tiempo que aumentaba la intensidad tiki del lugar, disminuía la presencia de narcotraficantes y mafia inmobiliaria, y consiguientemente de prostitución. Esta clientela fue sustituida por despistados extranjeros acaudalados y familias con hijos adolescentes. Fenómeno digno de estudio, desde luego.

Así, el año de su cierre contaba ya con una docena de Tikis de grandes dimensiones, un par de outriggers por allí colgados entre importantes cantidades flotadores, nasas, antorchas y demas cacharrería propia de un buen bar tiki.
Si a esto añadimos unos extraordinarios barmen dentro de los standards Trader Vic´s y camareras lerdas pero ataviadas con sarongs, está claro porque el Mai Tai Bar será largamente llorado.
Hoy el lugar que ocupaba se lo reparten un restaurante italiano y un infame tenderete que vende deleznables Mojitos y Cosmopolitans. Por si fuera poco, ni siquiera las putas han vuelto.

Pero esto no supone que Estepona haya dejado de ser un punto caliente para del panorama Tiki europeo. Con el cierre del Mai Tai Bar se ha producido un fenómeno hasta ahora desconocido. Estamos acostumbrados a ver como de la noche a la mañana un bar tiki desaparece sin dejar el menor rastro.
En este caso no ha sido así. El cierre del Mai Tai Bar ha provocado una diáspora Tiki nunca vista.
Toda la decoración del lugar, y recordad que además del mobiliario hablamos de más de una docena de Tikis de grandes dimensiones, se han desperdigado por toda la zona.
Se acabaron los Mai Tais a la orilla de la playa, pero empieza el Tiki safari…