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martes, 10 de junio de 2008

MUSUBI DE SPAM

Hace ya bastante tiempo, al hablar del Spam, prometí una receta hawaiana con este producto.
Mi experiencia fue bastante decepcionante y dejé aparcada la cuestión.
El sabor oriental de la entrada anterior y el transcurso del tiempo que ha ido suavizando el recuerdo de la experiencia hace que me atreva a volver a la carga con este tema.
Quien sabe. Quizás alguien se atreva a llevarla a cabo y puede tal vez incluso disfrute de este plato tan popular por las islas.

Ingredientes
-Arroz. Lo suyo sería el arroz japonés especial para estas cuestiones, pero dado que estamos tratando con
Spam podemos dejarlo en arroz corto de LIDL
-
Spam

-Salsa de soja
-Alga
Nori
-Vinagre de arroz. Para mantenernos dentro del presupuesto un vinagre de
manzana puede hacer el apaño.
-Azúcar

Preparación

Cocer el arroz. Dejarlo un punto pringoso.
Mezclar azúcar, vinagre y soja a partes iguales y hacer hervir.
Cortar una rebanada de
Spam
Dejar macerar el
Spam en la mezcla. Cuanto más tiempo mejor. Mínimo un par de horas.
Saltearlo con la salsa hasta que esté crujiente.
Coger un
puñadito de arroz y moldear dos un bloques del tamaño aproximado del Spam.
Meter el
Spam dentro de ambos bloques.
Si te humedeces las manos o te echas sal, evitaras que se te quede pegado todo el arroz.
Enróllalo todo en el alga. Si te gusta el nori rodea todo el bloque.
Si te resulta demasiado exótico, una
cintita de alga para sujetar el invento será suficiente.
Y eso es todo.

miércoles, 9 de abril de 2008

SPAM

Hormel Company es una empresa cárnica de Minnesota, que desde los años años 20, se dedicaba a enlatar jamones.
Buscando una formula fórmula para rentabilizar la carne sobrante del proceso, creó en 1937 un nuevo producto,

el Hormel Spiced Ham.

Según la leyenda, se convocó un concurso para buscar un nombre con gancho para el nuevo producto y el astuto ganador se llevó un premio de 100 dólares contrayendo las palabras spiced y ham: SPAM

Desde entonces y hasta el día de hoy el SPAM se ha mantenido con éxito considerable y sin apenas modificaciones en todos estos años, salvo la progresiva disminución de los porcentajes de jamón en su composición y el consiguiente añadido de cada vez mayores cantidades de productos que parece mejor no mencionar.
El secreto de esta longevidad, más que en su dudosa calidad, está en su durabilidad casi eterna y bonito color rosado, ambas propiedades obtenidas añadiendo generosas cantidades e nitrito de sodio (que es un importante agente cancerígeno, pero nadie es perfecto).
Por alguna razón que nadie ha podido discernir, en Hawaii el SPAM es considerado una exquisitez y allí se consume más del 50% de la producción mundial de SPAM, que viene a ser algo así como 5 kilos por habitante y año. Es un producto fuertemente arraigado en su cultura gastronómica.

Por mi condición de gourmet Quimicefa, gran aficionado a los alimentos de colores brillantes por una parte, y por otra, a mi interés por todo lo relacionado con las islas del Pacífico era inevitable que el SPAM y yo nos encontrásemos algún día.

Así que cuando Taste of America uno de mis principales suministradores de alimentos altamente tóxicos decidió ponerlo en stock no pude resistirme y me hice con una exageradamente cara lata de SPAM. Cobrar unos 18€/Kg por un 2% de Jamon y un 98 por cierto de restos de partes inconfesables de cerdo aderezado con productos químicos resulta abusivo, pero los gourmets tenemos que pagar el precio de nuestro gusto sofisticado.

Como primer acercamiento, decidí no complicarme la vida y seguir la receta que viene en la lata, sabrosa y sencilla a la vez, el SPAMBURGUER CLASSIC DE LUXE

Su elaboración consiste en abril la lata, cortar un trozo de SPAM, darle un par de vueltas en la sarten (no hace falta añadir aceite, el SPAM trae su propia grasa incorporada) y servir dentro de un panecillo.

Visualmente resulta realmente impactante, con esa vista de un cuadrado de color rosa dominandolo todo.

Respecto a otras propiedades organolépticas, como cualquier cosa que sea sazonada abundantemente con ketchup, mostaza y acompañado de cebolla y pepinillos, son difíciles de captar.
Pero por lo poco que pueda percibirse, puede afirmarse que esto es lo mejor que puede pasar.

Aún así, no desisto.
La próxima vez, le tocará el turno a algo más complejo y realmente exótico: Musubi hawaiano de SPAM.
Permanezcan en sintonia.