jueves, 23 de diciembre de 2010

FELICES PASCUAS Y AÑO NUEVO


Está época del año no es precisamente una de mis preferidas.
No es nada especifico en contra la navidad. Me gusta la teoría.
Con lo que no puedo es con la práctica.
Por eso, en la medida de lo posible, intento mantenerme en discreto recogimiento durante estas fechas. Ni siquiera las fundadas sospechas de que este año hay algunas bailarinas de hula entre los muñecos de Cortilandia han podido hacerme romper mi reclusión.

Aún así, no puedo resistir la tentación de aprovechar la ocasión para enviar un mensaje del Fantasma de las Navidades Tiki pasadas desde el Bar Polinesio Wahine, uno de los primeros y más espectaculares que nunca existieron y al mismo tiempo uno de los más grandes misterios todavia por desentrañar del Tiki Ibérico.
Este mensaje contiene mucho más que buenos deseos navideños.
Además de un concepto tan innovador e inspirado como el de posavasos-felicitación, emplea la imagen de Santa Claus, algo a lo que ahora estamos acostumbrados, pero una figura pagana todavía bastante ínsula a mitad de los años 60, cuando en España reinaban aún los Reyes Magos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA SOMBRA DEL JUDOKA CONTRA EL DOCTOR WONG

Hace ya un tiempo se discutió aquí sobre Jesús Franco, su controvertido talento como cineasta y sus incuestionables méritos como documentalista del Tiki Español.

En aquella ocasión tratamos de una de esas películas que hacen callar a sus detractores, pero esta vez hablaremos sobre una de las que dan solidos argumentos para defender su absoluta incompetencia en cuestiones cinematográficas: "La sombra de judoka contra el doctor Wong", de 1982.



En apariencia se trata una película encuadrable en el genero del cine de artes marciales, más concretamente en el subgénero de Bruce Leexplotaion y ahí esta el cartel usado para promocionarla con la celebre imagen Bruce Lee en chándal, que llevaba casi 10 años muerto cuando se rodó la película y evidentemente no aparece por allí.

Pero con Jesús Franco nada es lo que parece. La película tiene un argumento de pulp de esos que tanto gustan al director: El malvado Dr. Wong tiene unos confusos planes de dominio del mundo, uno de cuyos instrumentos es el tráfico de opio y gusta de citar a Fu Manchu. Para desbaratar su maquiavelica e ininteligible conspiración la CIA recurre a Bruce Lyn, artista marcial con el poder de convertirse en sombra.



En lugar del (más o menos afortunado) clon de Bruce Lee que según los cánones del genero debe protagonizar la película,aquí Bruce Lyn no es que no guarde parecido alguno con el actor chino, es ni siquiera es oriental o tiene noción alguna de artes marciales. Salvo uno de los malvados, lo mismo sucede con el resto del reparto.

Los únicos orientales y escenas de artes marciales provienen de varias películas anteriores , de las que insertan fragmentos, un recurso que no es raro en cine de bajo presupuesto, pero Jesús Franco, no se limita usar este celuloide prestado para rellenar metraje, sino que convierte en protagonista a una de las actrices de una de estas películas sisadas o monta una escena de lucha, que hay que verla para creerla, entre Bruce Lyn y un chino de otra película.



Como suele ocurrir con Jesús Franco nadie está de acuerdo en si estamos ante una genialidad o el producto de una total ineptitud y falta de vergüenza. Dejemos esa discusión a personas más sabias. Nosotros somos simples adoradores del Pop Polinesio nacional y a nuestros efectos, “La sombra del Judoka contra el Dr. Wong”, contiene raras e invaluables imágenes de un Tiki Bar Español en todo su esplendor, merito sobrado para convertirla en un indudable clásico de Filmotiki.


El metraje español de película esta rodado en las Islas Canarias. Como es sabido, el Tiki Canario desarrolló características estilísticas muy diferenciadas de las peninsulares y lamentablemente es de los peor documentados. A causa del brutal desarrollismo turístico sufrido por las islas , el patrimonio Tiki canario fue barrido de forma más rápida y severa que en la península, eso hace todavía más importante a la película de Franco para los interesados en la Cultura Tiki Española.

Los tikiarqueologos de sillón más aplicados pueden intentar revisar “La mansión de los muertos vivientes”, rodada el mismo año en el mismo hotel Canario. ¿Se ocultan nuevas imágenes de un ingnotos bares Tiki en entre sus 90 minutos de zombies Templarios y chicas ordinarias?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

COVARRUBIAS EN MADRID

El arte de Miguel Covarrubias es una de las bases de lo que hoy conocemos como Pop polinesio.
Esto no cosa que pueda discutirse.
Por esta razón su obra es objeto de admiración y reverencia por parte de de todo buen Tiki aficionado y especialmente para aquellos con debilidad por el Tiki Latino.
Arte aparte, su vida es un modelo a seguir por todo buen coleccionista obsesivo que se precie.


Por eso para los que sufrimos de ambas condiciones, una exposición llamada “México ilustrado. Libros, revistas y carteles, 1920-1950”, es motivo de gran emoción y regocijo.
Lamentablemente estamos ante una nueva historia de expectativas frustradas.
Soy realista. No esperaba encontrar demasiadas muestras de la faceta más exótica de Covarrubias, pero al menos si algo más de respeto hacia el artista.
Pero los responsables de seleccionar los objetos a exhibir han dado prioridad a los valores políticos y a la relación entre las culturas Mexicana y Española sobre los artísticos. Miguel Covarrubias resulta demasiado universal y a la vez demasiado Mexicano y para poder encajar en este planteamiento.



Mientras podemos contemplar montones de aburridas portadas de libros de Miguel Hernandez y García Lorca , ilustraciones de Diego Rivera, que si parece tener un perfil politicamente aceptable y poco sutiles representaciones del fascismo como diversos tipos de reptiles, la presencia de Covarrubias en la exposición se limita a poco más de media docena de objetos con los que cualquier aficionado al artista estará familiarizado, si es que no los tiene en su estantería.
Además su mexicanidad militante, tampoco parece encajar la en pazguata imagen de hermandad entre los pueblos que quiere ofrecerse.
Que burros. Si lo que querían era política, Miguel Covarrubias, fue un artista cuyo significado político da para media de docena de exposiciones como esta. Pero eso sí, nunca dibujó de personas empuñando aperos de labranza mientras miran al infinito, botas aplastando el capitalismo y otras alegorías finas de este estilo.
Al menos de forma implícita se reconoce la fuerza la estética de Covarrubias, al elegir varias des sus ilustraciones, ampliadas y sin acreditar, para decorar los paneles informativos de la exposición.


Otra buena parte de la la decoración corresponde Guadalupe Posada, artista al que también se ningunea, aunque en este caso cuentan con la coartada de no entrar estrictamente en el periodo histórico que se supone cubre la exposición.
Como resultado de esta mezcla de ignorancia y prejuicios, hemos perdido la oportunidad de disfrutar del arte del señor Covarrubias.
Otra vez será.

jueves, 28 de octubre de 2010

COCO-PIÑA

¿Preparas una fiesta tiki casa pero ese mismo día un huracán arruina tu producción de cocos?
¿Necesitas urgentemente una cuarta bebida pero las tres anteriores no te dejaron en condiciones de exprimir nada?
¿Quién no se ha visto en alguna de estas situaciones?
En otro tiempo este tipo de cosas habrían supuesto un problema insalvable, pero en la actualidad el bartender tiki moderno cuenta con medios para superar estas contrariedades con facilidad.


La sección de zumos de un supermercado no suele ser mas que una galería de la infamia zumeril, donde pocas alegrías uno puede esperar, pero que de vez en cuando nos depara alguna sorpresa . Como esta, “combinacion exótica y sensual donde se juntan la calidez y la frescura del trópico”, presentada nada menos que en una hermosa botella decorada con moai, puesta de sol, aves exoticas y velero que contiene una mezcla de zumo de piña y coco. O en otras palabras, medio Painkiller (o dos tercios de una Piña Colada, que hay gustos para todo).
En lo que se refiere a la piña, no tiene mal porcentaje de zumo y es algo más acido de los habitual en zumos industriales de esta fruta, cosa de agradecer.
El coco es otra cosa. Solo contiene "aromas" que gracias a los milagros de la química consiguen engañar al paladar, pero el sabor es demasido tenue y se pierde la textura que aporta la crema de coco.

A pesar de mi debilidad por los infra-ingredientes, me temo que pesa más mi amor por un Painkiller elaborado según la formula canónica (ron Pusser´s, especias frescas y pajita corta) y no puedo recomendar su uso en este coctel.
Así que habrá que limitarse a dejarlo para Piñas coladas. Total...

miércoles, 20 de octubre de 2010

BONET DE SAN PEDRO

Hoy hablaremos nuevamente de la música Hawaiana hecha en España, pero en esta ocasión remontandonos hasta sus mismos orígenes.
A pesar de que las circunstancias del país en los años 30 eran bastante diferentes de las de nuestros vecinos, España no permaneció impermeable al furor por la música Hawaiana de aquellos años, y pueden rastraerse abundantes muestras autóctonas del género producidas durante esa época.
Entre los pioneros de l los sonidos exóticos nacionales es de justicia destacar a Bonet de San Pedro (sí, el de “Rascayú”), que no solo estuvo entre los precursores del estilo, sino, que durante durante toda su carrera en la música ligera de reivindicó los sonidos Hawaiano-Españoles.
Nacido en Mallorca, su biografía oficial está llena de los habituales tópicos, a saber: niño de orígenes humildes que desde la más tierna infancia destaca por sus asombrosas facultades musicales, gracias a las cuales, junto con grandes dosis sacrificio personal y perseverancia, logra ascender poco a poco poco en el escalafón de las orquestas de la época para terminar finalmente liderando su propia y exitosa agrupación musical.
Pero los lugares comunes terminan aquí.
Estamos en los años 40, esta orquesta fue “Los 7 de Palma” y desde sus orígenes marcaron importantes distancias con el resto de las orquestas españolas de la época.
El motivo era que el sonido y repertorio de Bonet de San Pedro y los 7 de Palma estaba profundamente influido por la música norteamericana del momento.
En nuestros días, esto tal vez no parezca algo demasiado impresionante y resulta dificil entender su impacto, pero para el oído medio de la España de ese momento un sonido a la americana, resultaba algo realmente explosivo. Basta comparar cualquier tema de Bonet de San Pedro con otro del Hit Parade Español de la época.

Uno de los sonidos que por entonces causaban furor en norteamerica estaba el Hapa Haole (música de temática y estilo Hawaiano hecha por blancos, para entendernos) y Bonet de San Pedro y los Siete de Palmo, si bien no fueron los primeros en darlos a conocer en España, si fueron quienes supieron hacerlo con mayor gracejo, no solo traduciendo estas estas tendencias a la americana, sino creando un un estilo propiamente exotibérico uno de cuyos hitos es sin duda “La chula de la hula



"La chula de la hula"

Además, Bonet de San Pedro fue el único músico español que comprendió la magia (y rentabilidad) de la música de las islas.
Esta influencia no se quedaba en lo estrictamente musical como puede verse en esta imagen, amablemente cedida por Aquel Torremolinos en la que puede verse a Bonet y su orquesta actuando ataviados de rigurosa etiqueta Hawaiana.


Además de que en su repertorio nunca faltaron las adaptaciones de los clásicos de la música Hawaiana, durante los años 50 y 60 Bonet de San Pedro se forjó una carrera como ídolo de la canción melódica, gracias principalmente a una larguisima serie de melosas y lánguidas canciones de temática romántico-playera ambientadas en diferentes destinos turísticos Españoles. Pura poesía para turistas envuelta en falsetes y steel guitars.
Hapa Haole a la española.



"Pagano de Tahiti"

miércoles, 6 de octubre de 2010

OOPARTIKI

Oopart es un acrónimo de "out of place artifact", en castellano "objeto fuera de lugar".
Con el se hace referencia a objetos encontrados en lugares o circunstancias en los que según nuestros conocimientos históricos o científicos su existencia no es posible, con lo que los fundamentos de estos saberes quedarían en entredicho.
Cosas como pilas eléctricas en la antigua Babilonia, runas vikingas en América y pirámides australianas.

Por tentador que pueda resultarme, este no es el lugar para hablar de cromagnones pilotando naves estelares y calaveras de cristal, y aquí me centraré en los abundantes Oopartikis descubiertos en el enigmático Universo Tiki peninsular.

Parece existir consenso en vincular la sin par explosión Pop Polinésica Ibérica al fenómeno del salvaje desarrollismo turístico sufrido por España a principios de los años 70 y a la consiguiente necesidad de ofrecer nuevas formulas de satisfacer las demandas de miles de sedientos visitantes extranjeros.
Coincidencia cronológica de ambos fenómenos y la intensa tikificación de las principales áreas turísticas de la península parecen avalar esta concepción. También es algo generalmente aceptado que el Estilo Tiki Español no fue mucho más allá del diseño de vasos de porcelana o la inspirada decoración de interiores.


Pero existen una serie de objetos que parecen indicar que esta concepción de nuestro Tiki debería ser revisada.
Uno de estos Oopartikis es este espectacular edificio, que a pesar de lo que pudiera parecer, por su exuberante arquitectura , no esta situado en California. Ni siquiera en la Costa Brava.
Aunque la exótica combinación de olivos y palmeras puede dar alguna pista.
Se encuentra en el
corazón de la provincia de Jaén.

Excepción que confirma la regla, podría decir algún escéptico. Próximas entregas sobre nuevos y asombros Oopartikis, demostrarán que estamos ante algo más que una anomalía aislada y convencerá a los más descreídos de que la historia de nuestro Tiki aun está por contar.

martes, 28 de septiembre de 2010

PIN UPS

Miguel de la Quadra Salcedo es un personaje por el que nunca he sentido gran interés.
La imagen que tenía de él, es la de una especie de aventurero subvencionado con el dinero de contribuyentes con gusto por los estilismos al estilo Coronel Tapioca.
De su trabajo solo puedo recordar un insufrible concurso, muy de televisión pública, relacionado con aquello del V Centenario y una campaña publicitaria de una agencia de viajes donde explotaba sin mucha dignidad su fama como viajero.

Ignoraba que había sido un polémico lanzador olímpico de peso, botánico en el amazonas, aguerrido corresponsal de guerra durante los años 60 y 70 cubriendo para televisión la guerra de Vietnam y buena parte de los conflictos Africanos de esos años. Es fácil localizar en Internet un interesante reportaje suyo sobre el golpe de estado de Chile de 1973.

Pero sobre todo, ignoraba su faceta su faceta de pin up exótico. Hasta que recientemente me topé en una revista con esta sugestiva y imagen en la que posa en actitud provocativa luciendo una turbadora masa de vello pectoral y cadenaza junto a una no menos sugestiva talla Melanesia de grandes dimensiones. Desde entonces, se ha convertido en una especie de placer culpable buscar nuevas imagenes del hirsuto aventurero en poses insinuantes junto a ídolos primitivos. Certifico que existen y además de se ser pegadas en la taquilla, considero que deben colocarse también en un lugar de honor dentro del imaginario Pop Polinésico Ibérico.

martes, 21 de septiembre de 2010

ASTURIANEANDO


Hace unas semanas, los Castaway recibimos una llamada desde la residencia de verano de los Saffrin en Gijón en la que se nos invitaba formalmente a asistir a la celebración de un Luau, que sería la culminación de una idea que los Saffrin y las gentes Trashville Tattoo venían considerando desde los tiempos del hoy difunto Voodoo Lounge.



La perspectiva de poder disfrutar de los nuevos superpoderes mixológicos adquiridos por Mr. Iván tras su paso por la escuela de “BeachbumBerry , junto con la posibilidad de un primer acercamiento a un territorio incógnito en cuestiones de Tiki como Asturias lo convertía en una oferta que no podía rechazarse.

El evento se celebró en el privilegiado entorno Trashville Tattoo, que no es una de esas falsas islas exóticas que tanto nos gusta visitar , sino un no menos paradisiaco trozo del exuberante sur de California en el centro de Gijón.


Gracias a la hospitalidad Luis, Andrea y el resto de los Trashvillagers (o Trash Villains, no estoy seguro) y a Iván y su inagotable fuente de Mai Tais y Doctores Funk (uno de sus envidiables superpoderes actuales ), las horas pasaron a toda velocidad antes de darnos cuenta regresabamos a casa tambaleantes.


Pero como dije antes, aunque este evento justificaba sobradamente el largo viaje, no podía evitar aprovechar la ocasión de explorar el enigmático universo del Tiki Astur. Debo decir que los resultados de este primer contacto fueron sorprendentes y superaron cualquier espectativa.


Sabemos que la Hostelería Exótica, aunque existió, no arraigó en Asturias con tanta fuerza como en otros lugares de la península Ibérica. Sacar a la luz su modesto aunque interesante pasado Tiki es cosa que requiere un esfuerzo más serio que una visita como la realizada en esta ocasión.

Pero esto no quiere decir que no Asturias no sea una parte importante de la Polinesia Ibérica.

Aunque como decíamos su interés para la Arqueología Tiki es muy limitado, constituye sin embargo, junto a Cadiz, la mayor reserva de arte Tiki español.

Esto no es casualidad.


Ambos son lugares que cuentan con una estimable tradición surfera y es cosa sabida el aprecio que todo surfista cabal siente por el Tiki.

Y los surfistas asturianos, que son cabales como el que más, han ido a lo largo del tiempo sembrando sus obras a lo largo de toda la costa de la región. Algunas más afortunadas que otras, pero todas contribuyen a aportar una insospechada exuberancia exótica que la convierte un area privilegiada para la practica del Tiki Safari.



Para terminar, me tomo la libertad de dar un consejo a futuros exploradores.

Para disfrutar de un Safari Tiki productivo siempre es aconsejable consultar con los naturales del lugar, que son los que mejor podrán informarnos sobre donde encontrar lo que buscamos.



Dado que en esta tierra la mejor forma de conversar con los nativos es con un culín de sidra en la mano, vigilad lo que hacéis la noche anterior y sobre todo, nunca asistáis a un Luau.

jueves, 16 de septiembre de 2010

EL CAMINO AZUL



"El camino Azul" de Josep María de Segarra es una de las obras imprescindibles de la literatura Española de tema Polinesio. Dentro del género existen libros mucho más enjundiosos y de mejor aprovechamiento pero "El camino Azul" es más que un simple libro. Estamos ante una de esas asombrosas conexiones cósmicas que se producen en el mundo del Pop Polinesio Español y esto es lo que, más allá de sus méritos literarios, lo convierte en objeto de culto y adoración para todo buen fetichista de las cosas del Tiki.
En Diciembre de 1936 en España teníamos una guerra civil en marcha desde hacía varios meses. Tras analizar la situación del país, en un alarde de juicio extraordinario, Josep Mª de Segarra hace las maletas y se marcha a recorrer las islas del Pacífico. El Camino Azul es la crónica de este viaje.
En el puerto de Marsella, Segarra se embarca   abordo del vapor Ramel con rumbo a Tahiti. En esta primera etapa de la travesia, todavía por el familiar Mar Mediterraneo, no había gran cosa que contar por lo que el autor se ocupa principalmente de  despellejar al resto del pasaje. Entre los pasajeros del Ramel que fueron victimas de la pluma cáustica de Segarra se encontraba una pareja de recién casados provenientes del norte de Europa. De ellos dice:
“Pero los dos personajes más obsesionantes son dos novios noruegos. Él es rubio, delgado; tiene cara de niño y cabellera de ángel. A ella, pongámosle un poquito más de pecho que a él –no mucho, - seis onzas más de caderas y el pelo quizá un poquitín más largo, y nos resultará la replica exacta de él. Estás dos criaturas son excesivamente jóvenes. Ella lleva unos pantalones iguales a los de él, y él un abrigo igual al de ella. Envuelven sus cuellos con dos bufandas de la misma lana y parece que ser que los dos vayan metidos dentro de una campana de niebla.
No ríen ni podrán reír nunca; andan por los puentes a grandes zancadas, tan cogidos del brazo, tan pegados el uno al otro, tan ausentes, que diríais que viven una melodía nupcial que no tiene fin. Se ignora en dónde comen o cuándo comen. Probablemente su cabina estará llena de cáscaras de huevo cocido, de latas de leche condensada, de huesos de dátil y de margaritas secas.
Estas pobres criaturas pálidas, nebulosas, que deben haberse casado en una parroquia de Bergen, entre rebaños de corderos y casitas de azúcar, quieren pasar dos años en las Islas Marquesas; probablemente irán a fundir la cera de su corazón bajo la sangre caliente de una flor de hibiscos. Irán seguramente a morir, porque lo dos parecen estar íntimamente comidos por la tuberculosis”
Por si alguien todavía no ha identificado a la parejita, podría ayudar el añadir que   en contra de lo que preveía Segarra no padecieron tuberculosis pero si una buena cantidad de enfermedades tropicales      
y estuvieron a punto de acabar sus días  devorados por los caníbales de las Islas Marquesas. Pero sobre todo que también acabarían recogiendo su experiencia Polinesia en un libro de considerable éxito, que en buena parte fue debido, todo hay que decirlo, a un viaje posterior por el Pacífico del muchacho de la cabellera de ángel y unos amigotes.

Los caminos del Tiki son ciertamente inescrutables.

miércoles, 18 de agosto de 2010

MALIBU


Almería es una tierra que cuenta con una larga tradición en materia de elaboración de universos de mentirijillas. Si a esto sumamos que su costa es desde hace años muy frecuentada por turistas extranjeros, parecería que tenemos todos los elementos que hacen a un lugar propicio para el desarrollo del Pop Polinesio. Curiosamente, sin embargo, es una de las pocas provincias españolas en las que hasta ahora no existía vida Tiki verificada.


Hace poco llegó a mis oídos una leyenda local según la cual existía en aquel lugar, desde tiempos inmemoriales, un local-cueva en el que señoritas ligeras de ropa servían combinados humeantes en medio de fauna y vegetación exótica. Esto es mucho más de lo que hace falta para hacerme sentir la urgencia irrefrenable visitar la zona. Para mi sorpresa, pude comprobar que en contra de lo que se pensaba, la fiebre Tiki Española de los 70 también afectó gravemente a tierras almerienses. Dejaremos a las señoritas y a los cocodrilos para mejor ocasión y nos ocuparemos de otra localización Tiki de la zona, un poco menos exuberante pero igualmente interesante.
Roquetas de Mar es una bonito pueblo de la costa de Almería, además de que ostenta el titulo indiscutible de capital mundial de las pajitas oversized y que ofrece una amplia oferta de hostelería faux tropical, entre la que se encuentra el bar Tiki Malibú.
Antes de que nadie arrugue el gesto, conviene aclararar que “Malibú”, a pesar de sus inevitables connotaciones de discotecas cutres y licores grasientos, es una denominación de Bar Polinesio tan española como inexplicable y en los anales del Tiki Ibérico puede constatarse la existencia de una larga saga de venerables Malibuses.
Malibú-Roquetas es un local clásico, pero al mismo tiempo no es un Tiki bar al uso.
Hace unos años Trader Vic’s anunció la creación de una forma alternativa a sus establecimientos tradicionales: Mai Tai Bar, que entré otros lugares se experimentó en España, que consistia en un pequeño local con una barra y un reducido número de mesas y una terraza descubierta, todo con un aire más informal de lo habitual en los establecimientos de la cadena.
Pues resulta que en realidad esta innovación del decano de la hostelería Tiki no es tal, y la formula de degustar combinados exóticos a la fresca, es algo que viene haciendose en Malibú-Roquetas, desde hace ya varias décadas y al contrario de de lo que sucedió con el experimento de Trader Vic’s, funciona estupendamente. Igual que sucedía en el Mai Tai bar, el Tiki aficionado más ortodoxo echará de menos la decoración de un bar Tiki más tradicional, pero del mismo modo, las reducidas dimensiones del local no dan para mucho y en Malibú el el ambiente exótico lo aportan pocas mascaras y tallas de inspiración africana, algo de bambú y el mobiliario de ratán tapizado con estampados atrevidos.
El tipo de cosas que puede hacer hace tambalear la fe del cansado peregrino del Tiki que ha recorrido muchos kilómetros para llegar hasta allí. Pero la verdad es que no es difícil olvidarse pronto de la falta de lustre en su decoración.
Por una parte, el local disfruta de un éxito considerable y para para el Tiki aficionado más sensible, el contemplar a más de cien personas sorbiendo con sus pajitas el contenido de más de cien hermosas vasijas Tiki, es un espectáculo ante el no puede evitarse el derramar unas lágrimas.
Mucho más emocionante que contemplar las colas en la puerta del Mauna Loa. Donde va a parar.Pero el auténtico punto fuerte del bar es su servicio. Sus camareros, diligentes y amables más allá del deber, nos obsequian con un plato de fruta fresca nada más tomar asiento y cada uno de sus combinados es servido con con elaboradas decoraciones y acompañados de efectos pirotécnicos. Además de forma regular los clientes son agasajados con diferentes tipos refrigerios. Nada que ver con el trato desganado o directamente grosero que suele ofrecer la mayoría del gremio.
Sobre su Menú, dada mi condición de visitante ocasional no considero que pueda hacer una valoración justa del misma.Solo probé su Kahala, que por supuesto elegí por el poco cientifico criterio de que me gustaba su nombre y el vaso en el que se servía. Lo que si puedo afirmar con seguridad es que combinar Licor 43, Kirsch y Crema de Banana en un solo coctel, no es buena idea. Aún así, la verdad es que puede terminarlo sin grandes dificultades, aunque acabó con mis ganas de continuar explorando su carta.

jueves, 22 de julio de 2010

S.O.S


Ayer paseaba placidamente por la Gran Vía cuando de repente tuve una experiencia sobrecogedora.
Al doblar una esquina me encontré dentro de una dimensión en la que lo Tiki era algo "mainstream" y ante mí se alzaban imágenes de ídolos Polinesios de varios metros de altura promocionando las rebajas de verano de unos grandes almacenes.


Conmocionado, entré en una de esas tiendas con descomunales Tikis que prometian "rebajas paradisiacas". Era cierto. Allí por el módico precio d 1 Euro puede adquirir un dvd con un documental sobre Papua-Nueva Guinea.

Pero lo realmente estremecedor es que aún no he conseguido salir de esta realidad alternativa.
Lo primero que hice a continuación fue buscar información sobre las posibles causas de esta distorsión dimensional. Pude averiguar que está relacionado con una serie de televisión y llevo un buen rato leyendo comentarios de personas que hablan de la Cultura Tiki como de algo cotidiano.


Necesito saber si ahí fuera hay alguien más atrapado en este universo paralelo y sobre todo, saber como puedo volver a mi mundo.

martes, 20 de julio de 2010

NEGRO

Nueva crónica tardía de un evento Madrileño.
Esta vez se trata de NEGRO, una exposición de arte Africano que ha podido visitarse durante los dos últimos meses en el Centro de Arte Complutense, que a pesar de lo grandilocuente del nombre de la institución es solo una sencilla salita debajo del Museo del Traje.
Aunque se trata de arte de culturas muy alejadas de las del Pacifico, es sabido que estas cosas importan poco cuando estamos hablando de Pop Polinesio, muy poco dado a distingos geográfico-culturales. Por esto que es facil que el aficionado a las cosas Tiki se encuentre como en casa en esta clase de eventos.

Los objetos expuestos eran bastante modestos.
Nada de piezas de espectaculares y valor incalculable.
Solo humildes artefactos postcoloniales, que para entendernos viene a ser sinónimo de artículos para turistas. Tan humildes que la restauración de las pobres piezas se dejó en manos de estudiantes de Bellas Artes.
Pero por supuesto, eso no le quita nada de diversión a la visita.


Esta falta de pretensiones, unido a que es necesario caminar cierta distancia para llegar al lugar de la exposición y que la estación no parece invitar a este tipo de actividades recreativas, provocaba que la sala               estuviera totalmente desierta la mayor parte del tiempo, y esto facilitaba el  dar rienda suelta a la natural excitación provocada encontrarse junto a los ancestros de Tiki Bob, Choco Bora y otros viejos conocidos , y saltar como una gacela entre las vitrinas,comentando a gritos las piezas exhibidas, hacer fotos como si a uno le fuera la vida en ello y otras muchas incivilizadas formas de mostrar entusiasmo.


Sustituyendo el fastidioso disco de “músicas del mundo”, con el que  se intentaba sin éxito aportar atmósfera exótica por una buena grabación de Les Baxter, uno podría haberse quedado a vivir allí.