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miércoles, 22 de febrero de 2012

El Chino


El exotismo del lejano oriente probablemente sea el más devaluado en estos tiempos.
Del mismo modo que todvía hoy Polinesia y el Pacifico conservan aun para nosotros buena parte de su antigua magia y fascinación, el exotismo oriental no ha resistido la vulgarizacion de la producción en masa y ya nadie piensa en “ir al chino” como en una excitante experiencia de de evasión exótica.
Pero no siempre fue así.


Históricamente el lejano oriente generó tanta literatura como la misma Polinesia e ilustres exoticologos del pasado, como Covarrubias y Stevenson cayeron fascinados por la mágia exótica del lejano Oriente.
Por ello no es extraño que del mismo modo en que la hostelería creo un una versión Pop de los mares del sur, elaborase todo un estilo inspirado en las formas de oriente.




Como sucediera con el Tiki, esta tendencia arraigó en nuestro país y dio origen un característico Estilo Falso Chino Peninsular que poco tuvo que ver con la formas o cronologías del resto del mundo.
En Estados Unidos la restauración oriental es anterior al Tiki y siempre conservó cierto componente de autenticidad, pero fue barrido por la onda expansiva de la explosión del Pop Polinesio y en la mayoría de las ocasiones debió tikificarse para sobrevivir.
Sin embargo en nuestro país a comienzos de los años 60, el lejano oriente presentaba para el español medio tanta o más fascinación como los mares de sur, y ello permitió el nacimiento de un nuevo genero de hostelería Pop que tomó elementos del Tiki pero que siguió caminos separados aunque paralelos.
 Frente a Bar Polinesio surgió la Boite China.
 Ambos lugares ofrecían a sus clientela la posibilidad de degustar elaborados cócteles, entre una exuberante decoración sofisticada y cargada de misterio, compitiendo abiertamente para captar a los aficionados al alterne exótico.


Incluso en los lugares, donde rizando el rizo, se ofrecia ambos tipos de evasión exótica, los dos ambientes quedaban claramente delimitados.
Si Tiki español logro sobrevivir mal que bien al cambio de siglo, el estilo Chino Peninsular se extinguió totalmente. No resistió la llegada de la hostelería china real que lo absorbió para terminar  convirtiéndose en  eso que hoy todos conocemos.



Hoy solo quedan restos abandonados de los días de loco esplendor oriental y unos pocos templos de la Hostelería Falso Oriental Ibérica supervivientes, en los que en el mejor de los casos podremos disfrutar de una cocina moderadamente mala pero nada de la fascinación exótica de antaño.

lunes, 20 de junio de 2011

MALIBU NERJA



 De un tiempo a esta parte, parece que estemos  viviendo un resurgimiento de la hostelería Tiki. Entre los nuevos proyectos, modestos pero dignos, de los últimos tiempos está el bar Malibu en Nerja. Un loca, que a pesar de estar localizado en un muncipio con un ayuntamiento con una política abiertamente hostil para con las manifestaciones de Pop Polinesio, ha logrado salir adelante.


Como suele ser lo habitual en estos casos, el proyecto es resultado de la fascinación de sus propietarios por la tradición Tiki Ibérica, de la que intentan recoger la llama. 
La decoración del local es modesta, exigencia de estos tiempos duros que vivimos, y no encontraremos las exuberantes cerámicas de otros tiempos.  Pero recicla con éxito para la causa del falso exotismo antiguas estructuras de falso bambú que ya existían en la anteriores encarnaciones del bar y  con la ayuda de una  iluminación excepcionalmente cuidada, un amplio surtido de tradicionales vasijas Tiki nacionales y buena mano en sus combinados, cumple sobradamente todos las exigencias del  más quisquilloso aficionado a las cosas del Tiki.
Además de esta zona de bar acogedora y en penumbra en la mejor tradición del Pop Polinesio clásico, Malibu cuenta con una terracita donde disfrutar a la fresca de tu Zombie o Mai Tai.  Aunque se trate de algo contrario  a la ortodoxia del Tiki, degustar un   volcan doble humeante  en la via pública es una experiencia que todo buen exhibicionista debería experimentar al menos una vez en la vida y que no puedo dejar de recomendar.

Y hasta aquí lo bueno. Con mi habitual falta de diligencia, escribo  esto ahora aunque el local abrió sus puertas hace más de dos años, cuando me llegan noticias de que es muy probable que se vea obligado a echar el cierre antes del final de esta temporada. Así que esta crónica  es también a un llamamiento a que visiten el local y beban allí en abundancia.  El futuro de un buen Bar Tiki puede depender de ello.

martes, 1 de febrero de 2011

OTRAS ISLAS

En la entrada anterior hablamos de un bar no-Tiki que recurría a la imagineria Pop Polinesia para atraer a sus clientes.
Hoy hablaremos de un lugar que no emplea este tipo de elementos, pero que por el contrario, sí posee el espirítu de un buen bar Tiki.
Vivimos en mundo ciertamente complicado.

Se trata de "El Rincón de la Habana", en la calle Reyes de Madrid. Desde luego no es la más prometedora de las denominaciones y probablemente deban existir varias docenas de rincones de la Habana por todo el país.

Sobre el papel tampoco destaca su oferta de cócteles, compuesta basicamente por Ron Collins, daiquiris, mojitos y otros los clásicos de la coctelería cubana. Pero salvo la falta de sorpresa no creo que pueda objetarse nada contra estas recetas, pilares de toda la coctelería tiki, preparada como mandan los cánones, y allí se hace rigurosamente de esta manera.

Con todo Rincón de la Habana tiene poco que ver con el modelo habitual de bar de ambientación cubana.

Al contrario de esa atmósfera tan irritante de agencia de viajes de barrio que es norma en este tipo de bares, con una Cuba de bodeguitas del medio, coches norteamericanos clásicos, arquitectura colonial y músicos octogenarios, en este Rincón nos encontramos con un exuberante entorno de exotismo falso en la estilizada versión exótico-misteriosa de la isla que crearon Les Baxter o Lecuona, llena de de sorprendentes elementos afrocubanos inventados y de Santería Pop.

Si a esto le añadimos varias plantas de menta casi arborescente, unas cuantas cestas de limas y frutas tropicales frescas con las que se preparan sus cócteles y docenas botellas de buen ron (no solamente una cubano, otra feliz anomalía), tenemos un lugar en el que con seguridad ningún el aficionado a las cosas del Tiki se encontrará fuera de lugar.


domingo, 16 de enero de 2011

YAMBALA


Es raro ver por aquí comentarios negativos cuando se trata de lugares relacionados con lo Tiki. En parte se debe a que soy de los que prefieren ver el vaso Tiki medio lleno y en parte por aquello de “si no tienes nada agradable decir...”. Pero en estos últimos tiempos, en los que las cosas Tiki proliferan de una forma difícil de explicar, parece que va haciendose necesario separar el trigo de la paja. Otra cosa sería injusta tanto para quienes llevan varias décadas manteniendo encendida la llama del Tiki Ibérico como para los recién llegados que se acercan a él con amor y respeto.

Esa es la razón de abrir una Galería de la Infamia Tiki, donde los actos de los que ofendan al espíritu del Pop Polinesio serán sometidos a escarnio publico. Cualquier denuncia será bienvenida y no debe olvidarse que somos un hatajo de fanáticos por lo que que tratándose de Tiki, no hay ofensa pequeña.
Un ejemplo de uso vano del nombre ( en este caso, más bien la de imagen) del Tiki es el del bar Yambala de Madrid.
Aunque el lugar no se autodenomina bar Tiki o Polinesio, su exterior usa como reclamo dos clásicos de imaginería Pop Polinésica. Si a esto añadimos un par de idolillos genéricos que flanquean su entrada y una exuberante vegetación de plástico tenemos una trampa en toda regla para el tiki aficionado no avisado.
El engaño puede incluso prolongarse algo más una vez dentro del local gracias a la tenue iluminación, una colección de máscaras de diferentes procedencias y un menú que vuelve a recurrir a imágenes del Pop Polinesio clásico. Pero el espejismo comienza a desvanecerse una vez nuestros ojos comienzan a acostumbrarse a la penumbra y empezamos a darnos cuenta de que estamos en realidad rodeados por un batiburrillo de exotismo de saldo y de que es imposible encontrar en su carta algo minimamente apetecible incluso para los los más curtidos en los horrores de la infracoctelería. Y sobre todo todo cuando percibimos al fondo local algo que supuestamente es un “espacio chill out”, que no tengo muy claro lo que es, pero con seguridad no se trata algo que tenga el aspecto y olor de un gimnasio de instituto como este.
Pero no todo es negativo. El local se encuentra a solo unos minutos de Mauna Loa, un auténtico bar hawaiano, y eso es una ventaja indudable a la hora de arreglar la noche.

miércoles, 18 de agosto de 2010

MALIBU


Almería es una tierra que cuenta con una larga tradición en materia de elaboración de universos de mentirijillas. Si a esto sumamos que su costa es desde hace años muy frecuentada por turistas extranjeros, parecería que tenemos todos los elementos que hacen a un lugar propicio para el desarrollo del Pop Polinesio. Curiosamente, sin embargo, es una de las pocas provincias españolas en las que hasta ahora no existía vida Tiki verificada.


Hace poco llegó a mis oídos una leyenda local según la cual existía en aquel lugar, desde tiempos inmemoriales, un local-cueva en el que señoritas ligeras de ropa servían combinados humeantes en medio de fauna y vegetación exótica. Esto es mucho más de lo que hace falta para hacerme sentir la urgencia irrefrenable visitar la zona. Para mi sorpresa, pude comprobar que en contra de lo que se pensaba, la fiebre Tiki Española de los 70 también afectó gravemente a tierras almerienses. Dejaremos a las señoritas y a los cocodrilos para mejor ocasión y nos ocuparemos de otra localización Tiki de la zona, un poco menos exuberante pero igualmente interesante.
Roquetas de Mar es una bonito pueblo de la costa de Almería, además de que ostenta el titulo indiscutible de capital mundial de las pajitas oversized y que ofrece una amplia oferta de hostelería faux tropical, entre la que se encuentra el bar Tiki Malibú.
Antes de que nadie arrugue el gesto, conviene aclararar que “Malibú”, a pesar de sus inevitables connotaciones de discotecas cutres y licores grasientos, es una denominación de Bar Polinesio tan española como inexplicable y en los anales del Tiki Ibérico puede constatarse la existencia de una larga saga de venerables Malibuses.
Malibú-Roquetas es un local clásico, pero al mismo tiempo no es un Tiki bar al uso.
Hace unos años Trader Vic’s anunció la creación de una forma alternativa a sus establecimientos tradicionales: Mai Tai Bar, que entré otros lugares se experimentó en España, que consistia en un pequeño local con una barra y un reducido número de mesas y una terraza descubierta, todo con un aire más informal de lo habitual en los establecimientos de la cadena.
Pues resulta que en realidad esta innovación del decano de la hostelería Tiki no es tal, y la formula de degustar combinados exóticos a la fresca, es algo que viene haciendose en Malibú-Roquetas, desde hace ya varias décadas y al contrario de de lo que sucedió con el experimento de Trader Vic’s, funciona estupendamente. Igual que sucedía en el Mai Tai bar, el Tiki aficionado más ortodoxo echará de menos la decoración de un bar Tiki más tradicional, pero del mismo modo, las reducidas dimensiones del local no dan para mucho y en Malibú el el ambiente exótico lo aportan pocas mascaras y tallas de inspiración africana, algo de bambú y el mobiliario de ratán tapizado con estampados atrevidos.
El tipo de cosas que puede hacer hace tambalear la fe del cansado peregrino del Tiki que ha recorrido muchos kilómetros para llegar hasta allí. Pero la verdad es que no es difícil olvidarse pronto de la falta de lustre en su decoración.
Por una parte, el local disfruta de un éxito considerable y para para el Tiki aficionado más sensible, el contemplar a más de cien personas sorbiendo con sus pajitas el contenido de más de cien hermosas vasijas Tiki, es un espectáculo ante el no puede evitarse el derramar unas lágrimas.
Mucho más emocionante que contemplar las colas en la puerta del Mauna Loa. Donde va a parar.Pero el auténtico punto fuerte del bar es su servicio. Sus camareros, diligentes y amables más allá del deber, nos obsequian con un plato de fruta fresca nada más tomar asiento y cada uno de sus combinados es servido con con elaboradas decoraciones y acompañados de efectos pirotécnicos. Además de forma regular los clientes son agasajados con diferentes tipos refrigerios. Nada que ver con el trato desganado o directamente grosero que suele ofrecer la mayoría del gremio.
Sobre su Menú, dada mi condición de visitante ocasional no considero que pueda hacer una valoración justa del misma.Solo probé su Kahala, que por supuesto elegí por el poco cientifico criterio de que me gustaba su nombre y el vaso en el que se servía. Lo que si puedo afirmar con seguridad es que combinar Licor 43, Kirsch y Crema de Banana en un solo coctel, no es buena idea. Aún así, la verdad es que puede terminarlo sin grandes dificultades, aunque acabó con mis ganas de continuar explorando su carta.

domingo, 9 de mayo de 2010

POLYNESIAN´S

Como se vió en anteriores entregas, tras la ruptura de relaciones entre Trader Vic´s America y su sucursal española, nos encontramos un bar Tiki de gran nivel y que además funcionaba estupendamente, pero que queda a la deriva por esta cuestión.

No hubiera nada sido inteligente tirar todo esto por un por un simple quitame allá ese nombre.
En estas circunstancias, cierto conocimiento del significado de lo Tiki, un poco de aprecio por las cosas bien hechas y algo de ética, hubieran podido producir un proyecto que con seguridad hubiera hecho historia en el Pop Polinesio español.
Lo sucedido no ha sido exactamente así.
Contra cualquier principio ético o de buena fe empresarial e infringiendo también un buen número de leyes y clausulas contractuales, la opción elegida para el futuro del antiguo Trader Vic´s  fue continuar la explotación del local con un simple cambio de nombre.
Así lo que un día fue Trader Vic´s hoy es Polynesian´s.

Nosotros, simples usuarios para los que lo que resulta realmente inmoral son cuestiones como el añadir zumo de naranja a un Mai Tai, estas cosas la verdad es que no nos preocupan demasiado y no tendriamos mucho que objetar a la forma en que se ha producido la transición.
Así, salvo por el molesto ruido de los huesos de Victor J. Bergeron removiendose en su tumba por los dólares que le están siendo escamoteados y que puede oírse en todo el local cada vez que se sirve un combinado y un par de detalles cicateros como borrar el nombre de Trader Vic´s de los vasos a golpe de Nanas o reciclar de los antiguos posavasos, ahora utilizados boca abajo para ocultar ignominiosamente su logotipo , a efectos prácticos  los cambios son inapreciables. La decoración permaneció inalterada, el personal sigue siendo extraordinario y su carta está clonada de la de Trader Vic´s.


Al menos así fueron las cosas durante un tiempo.
Es evidente que la roñosería y la falta de interés por lo "heredado" que habia demostrado la nueva gerencia, tarde o temprano tendría sus consecuencias.
Ahora, poco más de un año después de la "apertura" de Polynesian´s, han empezado a aparecer los primeros indicios preocupantes sobre el futuro del local como bar Tiki.
En mi última visita ya había desaparecido buena parte de la decoración y aunque todavía un buen número de Tikis permanecen, techos y paredes están ahora practicamente desnudos, el mobiliario de ratán ha dejado paso a una especie de muebles de oficina tapizados en purpura, y lo más drámatico, la mayor parte del bar se ha convertido en una especie de salita de televisión con una pantalla descomunal.
A pesar de esto, debido la alta saturación ornamental de su anterior encarnación hay que reconocer que Polynesian´s sigue estando por encima del bar Tiki medio y por el momento el local conserva todavía buena parte de su antiguo encanto y aunque la mayor parte del bar ahora se encuentra dedicada a la adoración de una pantalla de plasma su barra aún sigue siendo una privilegiada isla Tiki.


Si añadimos que aún se mantiene la fidelidad a lo que fuera la carta del Trader Vic´s, Polynesian´s sigue siendo un lugar plenamente disfrutable por cualquier aficionado a lo Tiki.
Eso sí, los por cuestiones geográficas debemos dejar pasar varios meses entre nuestras visitas echamos de menos la seguridad que aportaba el rotulo de Trade Vic´s y no podemos
evitar el desasosiego que provoca el no saber con que nos encontraremos detrás de su puerta cada nueva visita.
Veremos lo que nos depara el futuro

martes, 6 de abril de 2010

HAWAIIAN ROOM

Es posible que algún espíritu inquieto se quedara con la curiosidad de conocer cual era el lugar del hablaba el señor Camba en su artículo.
Aunque en ningún momento esto se cita expresamente, dada la época y el lugar, la verdad es que no resulta demasiado complicado encontrar la respuesta. Además el señor Camba da suficientes pistas sufiencientes pistas. El Okeleaho Punch que da título al articulo, los espectaculos de Hula y música hawaiana o las falsas tormentas tropicales hacen sencillo determinar el lugar es Hawaii Room del Hotel Lexington en Nueva York.
Curiosamente, a pesar del tiempo transcurrido, es sencillo y asombrosamente barato hacerse con souvenirs e información del lugar. Supongo que el tiki aficionado medio lo encuentra demasiado rancio y aquello de que pre-Tiki suele ser sinónimo de sin-Tiki menoscaba su posición como lugar fetiche.

martes, 26 de enero de 2010

MITIFICANDO

Imagino que nadie me creerá capaz de dar por cerrado un enigma del Tiki nacional y dejarlo correr.
A leyenda muerta, leyenda puesta. Y a ser posible, mas intrigante a aún.

Todos estamos familiarizados con la cronología oficial del Tiki madrileño. House of Ming, Wahine, Bali Hai...
Ya hemos hablado de ello en distintas ocasiones.
Pero existe algo que que parece desafiar todos los datos que teniamos hasta ahora sobre la historia del Pop Polinesio nacional: el Chino Tin-Tong . (lastima no poder incluir un sonido de gong para realzar el efecto dramático de la sorprendente revelación).



Como puede verse en el impactante documento que acompaña estas lineas, en el año 1966, el misterioso Chino Tin Tong regentaba un local calificado como "Hawaiian bar" en la recoleta calle madrileña de Los Jardines, a solo unos pasos de la Gran Vía y nos ofrecía celebrar la llegada del nuevo año degustando, entre otras cosas, bocados exquisitos de Hawaii por la nada desdeñable suma de 900 pesetas de la época.


¿Quien fue este Chino Tong pionero de nuestro Tiki?
¿Es posible que House of Ming no fuera realmente el primer bar Tiki de España?
¿Que representa ese extraño diseño de su plato souvenir?¿ una exótica chica hula? ¿una vedette escapada del vecino Pasapoga ?
Y lo más intrigante e insolito ya que probablemente se trata del el unico caso registrado en la historia del Tiki Español ¿por que escribían "Hawaii" correctamente?.
Confiemos en que algún día todas estas preguntas encuentren respuesta.

martes, 12 de enero de 2010

HUAKALOA

Es cosa sabida que dentro de la historia universal del Pop Polinesio, el caso de España ha sido un fenómeno muy singular que desde sus orígenes se ha regido por reglas propias. No solo se trata del único lugar fuera de Norteamérica donde el Tiki arraigó y desarrollo formas propias, sino que para mayor desconcierto de los expertos, presenta también una cronologia particular, en la que su inicio y auge coinciden con el principio de la decadencia del estilo en los Estados Unidos.

Seguramente por este mismo carácter peculiar del Pop Polinesio Ibérico hemos sido impermeables a la explosión del revival tiki norteamericano de mitad de los años 90 y aunque felizmente todavía son muchos los locales que se ocupan de mantener con esmero el rancio acervo Tiki de nuestro país (nunca les estaremos suficientemente agradecidos), nadie ha parecido darse por enterado de lo que se venia cociendo en Estados Unidos o mostrado interés en tomar el relevo.


Pero ahora, nuevamente con cerca de 20 años de diferencia respecto a la cronología del fenómeno en resto del mundo, el panorama Tiki español comienza a revolucionarse con la llegada de una nueva generación de osados tiki-emprendedores.

En la vanguardia de este nuevo tiki español está HUAKALOA en Valencia.
No es el primero de esta segunda oleada tiki, pero sí el más impresionate de los que he podido conocer.
El local solo lleva abierto unos meses, pero es un recién llegado que pone en su sitio a todos esos lugares que proliferan ultimamente usando el nombre de Tiki en vano y que hasta podría dar algunas lecciones a decanos del Tiki del país.


Detrás del proyecto se encuentra David, que al contrario que la mayoría de los grandes maestres del tiki revival no tomaba sus biberones en tiki mugs, no posee ningun master en tikilogia ni ha experimentado una súbita tiki epifanía.
Simplemente le fascinaba la atmósfera del bar hawaiano de su ciudad y un día decidió que lo que Valencia necesitaba era un nuevo local. Y puso manos a la obra.
Como puede verse, las motivaciones tras el origen de Huakaloa son muy distintas a las de otros proyectos similares dentro del tiki revival, pero mira tú por donde son las mismas que movieron a Victor Bergeron, Donn Beach y otros pioneros del Pop Polinesio.
Y es que una de las cosas más fascinantes del Huakaloa para el aficionado a las cosas tiki es esta vuelta a los orígenes se aprecia en casi todos los aspectos del bar.
La decoración ha sido extremadamente cuidada. Exquisito mobiliario de bambú. El diseño de la los preciosos acuarios que decoran sus paredes y la espectacular barra del local han sido amorosamente ( y fatigosamente, presumo) creados por el equipo Huakaloa. Para el resto de elementos decorativos del local se han encomendado a Kanaloa Art.

A estos Hawaimaños sin ser Oceanic Arts, hay que reconocerles que son bastante apañados a la hora de proveer de parafernalia Tiki y cucos elementos de decoración exótica. Aunque es sabido que para estas cosas soy más amigo de lo rancio que del colorín, no puedo evitar descubrirme ante un local que se ha rechazado la tentación de recurrir al del exotismo de “Todo a 100”, lacra que lamentablemente ha alcanzado incluso a veteranos Templos Tiki. Nada de máscaras indonesias o salamandras de colores en Huakaloa.
El local cuenta una iluminación perfecta, que aporta la atmósfera misteriosa requerida en buen tiki bar (sin necesidad de un acomodador con linterna que nos guíe), y permite al mismo tiempo, “limar” estas asperezas de forma que hasta el más estricto talibán del tiki se encontrará cómodo en Huakaloa

El mismo esmero encontraremos en su carta.
El responsable de la misma es Hicham, que sin experiencia previa en las cosas de la coctelería tropical, optó por la vía dificil y ha elaborado una carta compuesta exclusivamente por creaciones propias, empleando zumos naturales y destilados de primera calidad ¿he mencionado antes aquello de la vuelta a los orígenes?
Una curiosidad, que se sale un poco de la ortodoxia, es que la mayoría de las recetas están basadas en el tequila, en lugar del tradicional ron, pero no seré yo quien diga algo en contra del tequila.Por supuesto los combinados son exquisitamente y ceremoniosamente presentados en tradicionales tiki mugs nacionales (impecable selección, por cierto)
Como añadido, también pueden degustarse extraordinarios helados. Estamos en Valencia.
Faltaría más.

martes, 10 de noviembre de 2009

LA CHICA HULA QUE SURGIÓ DEL FRIO

Pudiera pensarse que la historia del tiki nacional es algo sencillo. Un terreno en el que ya queda poco lugar para la sorpresa. Hace ya años que aventurados exploradores extranjeros sacaron a la luz y difudieron la riqueza del Pop Polinesio español.
En su día estas revelaciones conmocionaron el Mundo Tiki, pero a estas alturas todos los aficionados a las cosas tiki están familiarizados con los bares polinesios de Barcelona, Arte 4, Porcelanas Pavón o el gusto de los marinos españoles por traer de Polinesia idolos paganos e irresistibles ganas de montar bares exóticos.
Pero ¿existió algo más que esto?. ¿Es posible el Tiki Ibérico siga albergando zonas oscuras y misterios por desvelar?.
Creo que sí. De hecho que gracias, a uno de esos fortuitos encuentros de mercadillo tropecé con una de esas zonas inexploradas del nuestro Tiki. Allí, sirviendo como recipiente para orquillas del pelo, estaba este inusual bol que inmediatamente disparó todas mis tiki alarmas.
Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que se trata una versión bastante especial del "Kneeling hula girl bowl" de Trader Vic´s (mil gracias a Kingstiedye por prestar la imagen de su envidiable colección). Valores artísticos a parte, es inapreciable como prueba de que la onda expansiva de la explosión tiki de principios de los años 70 llegó incluso a los Pirineos. Su autor es un conocido artista de la zona, todavía en activo y reconocido especialista en cerámica tradicional. Durante algún tiempo el espacio de los hornos de su taller que hasta entonces estuvo destinado a botijos fue ocupado por nuevos artefactos destinados a satisfacer la demanda de los numerosos bares tiki, principalmente de la zona pirenaico aragonesa.
Aunque los diseños están dentro del estilo Polinesio Pop ortodoxo, se mantuvieron en la elaboración las más puras técnicas de la tradición cerámica turolense. El resultado son piezas únicas, interesantes fusiones de estilo tiki y ancestrales tradiciones artesanas españolas. Lamentablemente esta escuela Hawaimaña no terminó de cuajar. Su cerámica resulta demasiado frágil y no se adapta a la dura vida de vaso de bar polinesio. No pudo competir con la durable porcelana que empleaban los artistas tiki castellanos del momento y esto condujo inevitablemente a su extinción.
En cualquier caso, resulta una muestra más de la riqueza del Tiki Ibérico que aún no ha recibido el reconocimiento que corresponde. Rindamos desde aquí merecido homenaje a todos los heroes del Tiki Aragonés.



domingo, 25 de octubre de 2009

TRADER VIC´S EN ESPAÑA: MAI TAI BAR




Seguimos con la sección necrológica abierta.
Es sabido que la vida del aficionado a las cosas tiki esta llena de sinsabores y entre los sucesos luctuosos de este año, hay señalar también el final de la incursión de Trader Vic´s en España.
Han sido diez años lo que ha durado esta conexión ibérica con el tiki transatlántico, que consistió en la apertura de un local tradicional en Marbella y unos años más tarde, el supuestamente experimental Mai Tai Bar en Estepona.
Actualmente ambos lugares se encuentran cerrados, o algo así…
La trapacería es algo connatural al Tiki Español y ni una venerable institución como Trader Vic´s ha podido evitar ser atrapado por esta característica de nuestro Tiki. Pero esta es una historia muy larga y complicada, y de momento empezaremos por la parte más fácil : el Mai Tai Bar de Estepona, donde si podemos colgar el cartel de CERRADO, sin ningún tipo de duda.
El Mai Tai Bar surgió como un nuevo planteamiento de local que se alejaba bastante de la ortodoxia Trader Vic´s. Pero no hace falta ser muy listo, para captar que lo que había detrás de todos los anuncios corporativos de innovaciones, nuevos conceptos y demás palabrería era simplemente reducir gastos para minorar los riesgos en los nuevos proyectos de expansión. Es decir, locales más pequeños y oferta de comida más reducida e informal pero conservando integra legendaria su carta de cócteles.

España, fue elegida para poner en marcha el prototipo, probablemente porque ya funcionaba con éxio un local al estilo clásico desde hacía varios años, pero sobre todo porque en estas latitudes podian hacer toda clase de experimentos sin provocar revueltas de tiki fanáticos.
El Mai Tai Bar de Trader Vic´s se instaló en un extraño complejo turístico junto a una playa de las afueras de Estepona. Siempre le faltó el sabor de un auténtico Trader Vic´s y tuvo un ambiente desagradablemente aséptico. En su primer año de vida no era mucho más tiki que uno de esos chiringuitos tan apañaos que abundan en la costa del sol. Pero a falta de Pop Polinesio, la conocida excelencia en materia de coctelería de Trader Vic´s, el clima subtropical malagueño, la playa a solo unos metros y una clientela básicamente compuesta de mafiosos rusos y putas, se encargaba de hacer cada visita una experiencia al menos singular, entre gruesas cadenas de oro e intercambio de maletines.


La evolución de los siguientes años fue realmente interesante. Sufrió un intenso proceso de tikificación y al mismo tiempo que aumentaba la intensidad tiki del lugar, disminuía la presencia de narcotraficantes y mafia inmobiliaria, y consiguientemente de prostitución. Esta clientela fue sustituida por despistados extranjeros acaudalados y familias con hijos adolescentes. Fenómeno digno de estudio, desde luego.

Así, el año de su cierre contaba ya con una docena de Tikis de grandes dimensiones, un par de outriggers por allí colgados entre importantes cantidades flotadores, nasas, antorchas y demas cacharrería propia de un buen bar tiki.
Si a esto añadimos unos extraordinarios barmen dentro de los standards Trader Vic´s y camareras lerdas pero ataviadas con sarongs, está claro porque el Mai Tai Bar será largamente llorado.
Hoy el lugar que ocupaba se lo reparten un restaurante italiano y un infame tenderete que vende deleznables Mojitos y Cosmopolitans. Por si fuera poco, ni siquiera las putas han vuelto.

Pero esto no supone que Estepona haya dejado de ser un punto caliente para del panorama Tiki europeo. Con el cierre del Mai Tai Bar se ha producido un fenómeno hasta ahora desconocido. Estamos acostumbrados a ver como de la noche a la mañana un bar tiki desaparece sin dejar el menor rastro.
En este caso no ha sido así. El cierre del Mai Tai Bar ha provocado una diáspora Tiki nunca vista.
Toda la decoración del lugar, y recordad que además del mobiliario hablamos de más de una docena de Tikis de grandes dimensiones, se han desperdigado por toda la zona.
Se acabaron los Mai Tais a la orilla de la playa, pero empieza el Tiki safari

miércoles, 21 de octubre de 2009

LA ACTUALIDAD MANDA


Hace unos días comentabamoss de la definitiva partida de House of Ming al cielo de los bares Tiki desaparecidos y de su sustituto, Castellana DF.
Mira tu por donde, parece que este fin de semana se ha producido la apertura del local que ocupa su lugar y me he topado con varios artículos en distintos medios dedicados al tema.
En lo que a mi respecta este asunto es cosa enterrada, y cuanto más profundo mejor. Pero la verdad es que como se trata de la primera vez en que, aunque sea de casualidad, me topo con un tema de rabiosa actualidad, me hace ilusión dedicarle algo de espacio, aunque no se trata de nada especialmente interesante. Simplemente los típicas notas promocionales de un local, eso sí, ilustradas con espeluznantes imágenes del resultado de la infausta reforma de House of Ming.
Una crueldad innecesaria ya que simplemente alguno de lo títulos como "Bienvenido al loft" son suficiente reveladores de las abominaciones cometidas.
En su favor hay que decir,que todos los artículos dedicaban unas lineas al recuerdo de House of Ming, cosa que honra a sus autores y seguramente a los actuales propietarios que son los que habrán pasado el dato en la nota de prensa a a la medios.

Por si aún quedaba alguna duda de lo podemos encontrar actualmente en el 74 del Paseo de la Castellana, cito un fragmento de uno de los articulos titulado "Castellana D.F., by Amstel, nueva contraseña para los "high level" :
"Se inauguró hace unos días y pertenece a cuatro empresarios muy relacionados: en los pocos días que lleva abierto , su carta ya ha sido catada por los niños Medina-Rafael y Luis, Inés Sastre y Alvaro de Marichalar.
High level, ratificado la noche de la inauguración, que es la que me ocupa.
Impactadisima, me crucé con el hijo mayor de José María Aznar - discreto, prudente y muy educado-. Me costó quitarle la vista de encima: es igual que su padre."
Y no digo más....