martes, 1 de febrero de 2011

OTRAS ISLAS

En la entrada anterior hablamos de un bar no-Tiki que recurría a la imagineria Pop Polinesia para atraer a sus clientes.
Hoy hablaremos de un lugar que no emplea este tipo de elementos, pero que por el contrario, sí posee el espirítu de un buen bar Tiki.
Vivimos en mundo ciertamente complicado.

Se trata de "El Rincón de la Habana", en la calle Reyes de Madrid. Desde luego no es la más prometedora de las denominaciones y probablemente deban existir varias docenas de rincones de la Habana por todo el país.

Sobre el papel tampoco destaca su oferta de cócteles, compuesta basicamente por Ron Collins, daiquiris, mojitos y otros los clásicos de la coctelería cubana. Pero salvo la falta de sorpresa no creo que pueda objetarse nada contra estas recetas, pilares de toda la coctelería tiki, preparada como mandan los cánones, y allí se hace rigurosamente de esta manera.

Con todo Rincón de la Habana tiene poco que ver con el modelo habitual de bar de ambientación cubana.

Al contrario de esa atmósfera tan irritante de agencia de viajes de barrio que es norma en este tipo de bares, con una Cuba de bodeguitas del medio, coches norteamericanos clásicos, arquitectura colonial y músicos octogenarios, en este Rincón nos encontramos con un exuberante entorno de exotismo falso en la estilizada versión exótico-misteriosa de la isla que crearon Les Baxter o Lecuona, llena de de sorprendentes elementos afrocubanos inventados y de Santería Pop.

Si a esto le añadimos varias plantas de menta casi arborescente, unas cuantas cestas de limas y frutas tropicales frescas con las que se preparan sus cócteles y docenas botellas de buen ron (no solamente una cubano, otra feliz anomalía), tenemos un lugar en el que con seguridad ningún el aficionado a las cosas del Tiki se encontrará fuera de lugar.


3 comentarios:

Edu C dijo...

¿Te puedes creer que yo he estado en ese sitio hace eones y no lo recordaba así en abosulto? Tengo una imagen de todo muy blanco. Aunque ya sabes que no soy muy bueno para recordar exotismos de sitios del pasado.
Eso sí, ahora da gusto verlo.

Kailani dijo...

Uhmmm... tiene buena pinta, habrá que ir a echarle un ojo y de paso degustar alguna bebida exótica.

Señor Castaway dijo...

Edu, he visto cosas que hacen que de ti me lo crea todo. El local tiene dos plantas y será esto lo que recuerdas. La decoración se centra en la zona de barra y nunca entre unas cosas y otras nunca he tenido razones para alejarme de allí.

Kailani, no frecuento habitualmente bares cubanos y a lo mejor hay alguna Floridita por ahí perdida, pero yo diría que aquí la calidad es irreprochable.
A parte de es cosa sabida que todo sabe mejor junto a un idolo de ceramica.