domingo, 16 de enero de 2011

YAMBALA


Es raro ver por aquí comentarios negativos cuando se trata de lugares relacionados con lo Tiki. En parte se debe a que soy de los que prefieren ver el vaso Tiki medio lleno y en parte por aquello de “si no tienes nada agradable decir...”. Pero en estos últimos tiempos, en los que las cosas Tiki proliferan de una forma difícil de explicar, parece que va haciendose necesario separar el trigo de la paja. Otra cosa sería injusta tanto para quienes llevan varias décadas manteniendo encendida la llama del Tiki Ibérico como para los recién llegados que se acercan a él con amor y respeto.

Esa es la razón de abrir una Galería de la Infamia Tiki, donde los actos de los que ofendan al espíritu del Pop Polinesio serán sometidos a escarnio publico. Cualquier denuncia será bienvenida y no debe olvidarse que somos un hatajo de fanáticos por lo que que tratándose de Tiki, no hay ofensa pequeña.
Un ejemplo de uso vano del nombre ( en este caso, más bien la de imagen) del Tiki es el del bar Yambala de Madrid.
Aunque el lugar no se autodenomina bar Tiki o Polinesio, su exterior usa como reclamo dos clásicos de imaginería Pop Polinésica. Si a esto añadimos un par de idolillos genéricos que flanquean su entrada y una exuberante vegetación de plástico tenemos una trampa en toda regla para el tiki aficionado no avisado.
El engaño puede incluso prolongarse algo más una vez dentro del local gracias a la tenue iluminación, una colección de máscaras de diferentes procedencias y un menú que vuelve a recurrir a imágenes del Pop Polinesio clásico. Pero el espejismo comienza a desvanecerse una vez nuestros ojos comienzan a acostumbrarse a la penumbra y empezamos a darnos cuenta de que estamos en realidad rodeados por un batiburrillo de exotismo de saldo y de que es imposible encontrar en su carta algo minimamente apetecible incluso para los los más curtidos en los horrores de la infracoctelería. Y sobre todo todo cuando percibimos al fondo local algo que supuestamente es un “espacio chill out”, que no tengo muy claro lo que es, pero con seguridad no se trata algo que tenga el aspecto y olor de un gimnasio de instituto como este.
Pero no todo es negativo. El local se encuentra a solo unos minutos de Mauna Loa, un auténtico bar hawaiano, y eso es una ventaja indudable a la hora de arreglar la noche.

4 comentarios:

Edu C dijo...

Toma palo bien merecido. Y no me ha hecho falta ni entrar. Me va a gustar esta Galería de la Infamia Tiki.

Señor Castaway dijo...

Lo dificil va ser ahora no convertir en un monotema ahora que hemos empezado.
Material hay.
Gracias por la fotito.

jose dijo...

Está bien denunciar la infamia en cuestines tiki, pero como me incluyo en el grupo de los recien llegados que tratamos con gran respeto el pop polinesio, no me veo con criterio suficiente para esos juicios. Ahora como veterano en la materia te quería preguntar qué te parece, si es que la has visitado, la coctelería Belmondo, junto al viaducto. Lo abrieron este año, y no se adentra en la estética tiki, casi mejor, pero se tiran bastante el rollo en exquisiteces y cocktel de autor. Un poco modernipijo.
Saluti!

Señor Castaway dijo...

Rebienvenido Jose.
Hacia tiempo que no asomabas por aqui. Pensaba que habias abandonado el edificio.

Pues no conozco el sitio, pero si me dices que en su carta han incluido alguno de los clásicos de la coctelería Tiki o al menos receta convalidable, no podré resistirme a pasar por allí apesar de lo de "coctelería de autor". Cuenta, cuenta...