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martes, 3 de abril de 2012

Exótica Católica



Como cada año en estos días días recogimiento e introspección dirigimos nuestro pensamiento al el lado más espiritual del exotismo Ibérico.
Es conocido como para los esforzados misioneros españoles, en su tarea de salvar almas, no existía lugar suficientemente lejano, y que como buenos amantes de las emociones fuertes que eran, la inexplorada y misteriosa Nueva Guinea fue uno de sus destinos predilectos para llevara a cabo esta misión evangelizadora.
Pero el contacto con la exuberancia exótica de estas tierras afectó profundamente al espíritu de estos hombres de fe.


Muchos de ellos sucumbieron al atractivo de lo primitivo y las formas paganas, y una vez de vuelta en España no pudieron resistir la tentación de recrear el exotismo de las lejanas tierras donde predicaron, dando lugar a un interesante subgénero estilístico del Tiki Ibérico que se cronologicamente se desarrolla de forma paralela al Pop Polinesio Laico.


La obra cumbre del Falso Exotismo Católico es el Templo Tiki, iglesias urbanas donde la ortodoxia católica se relaja y la Santa Misa se celebra en un cuidado entorno exótico-simulado que crea un ambiente que poco tiene que envidiar al de los mejores bares polinesios y donde no desentonaría un cáliz decorado con una sombrillita de papel.


Como la mayor parte de los bares Tiki permanecen congelados en el tiempo y olvidados por la mayoría, pero todavía lugar de culto para un minoritario grupo de fieles creyentes.

jueves, 30 de junio de 2011

ROBERTO ALCAZAR Y PEDRIN

Roberto Alcázar y Pedrín ha sido durante mucho tiempo uno  de comics españoles más denostados. Las connotaciones franquistas del apellido del protagonista,  los rumores de que José Antonio Primo de Rivera le prestó su imagen y una fácil interpretación descontextualizada han, provocado haya sido clasificado como poco más que como encarnación de los valores fascistas e  instrumento de adoctrinamiento del régimen  de Franco . Por esta razón, pocos se atreven a  atribuirle a este clásico de nuestro comic ningún mérito más allá de sus valores nostálgicos.


 Hay que reconocer en sus más de 30 años de historia, nunca  llegó a ser  precisamente sofisticado en el aspecto gráfico y desde este punto de vista Roberto Alcázar y Pedrín no han envejecido nada bien. Pero todo lo que pueda tener de rancio o acartonado visualmente queda sobradamente compensado por sus contenidos, pura literatura de evasión extrema, en la que la única ideología que puede encontrarse es la ideología del folletín más descerebrado, que  en muchas ocasiones  pone  en cuestión buena parte de los Principios del Movimiento Nacional y podría incluso considerarse subversiva para aquella época.



Así, en sus paginas encontramos elementos clásicos de la buena literatura de evasión despendolada como bustos parlantes, gorilas humanos  arpias del espacio y por supuesto aventuras en los mares del sur.


Para asombro y disfrute del aficionado a las cosas del Tiki, en las peripecias polinésicas de Roberto Alcázar y Pedrín,  no  encontraremos la previsible  imagen lírica e idealizada  de las islas tan común en la literatura de tema Polinesio o el uso de los mares del sur como un simple decorado exótico perfectamente intercambiable de la literatura de aventuras.

En las paginas de Roberto Alcázar y Pedrín nos encontraremos con esa imagen de superficial, juguetona y políticamente incorrecta del sur del Pacifico tan  propia del Pop Polinesio.  Tikis y toda clase de divinidades paganas, erupciones volcánicas, cazadores de cabezas, wahines ligeritas de ropa e incluso misteriosas bebidas humeantes pululan por las paginas de estas historias. 


Con lo que ¿quien podría decir que además de proporcionar buenas dosis de imprescindible evasión extravagante a la sufrida España franquista, no introdujeran también el subconsciente colectivo, no proclamas fascistas como creen algunos, sino esa visión de la Polinesia Ibérica que acabaría originando la sin par explosión  del Pop Polinesio  en nuestro país unos cuantos años después?

domingo, 24 de abril de 2011

TIEMPO DE PASCUA

Como todo año por estas fechas nos gusta conmemorar con  serena alegría, esta fecha tan importante para todo aficionado a las cosas del Tiki.


En en esta ocasión lo hacemos recordando un hecho que tal vez haya sido algo olvidado, pero que es sin duda uno de los hitos de nuestra cultura Tiki:  la visita de Miguel de la Quadra Salcedo, intrépido explorador y mito del erotismo Tiki Ibérico a la isla de Pascua.

 En  1960 con el rastro de  Thor Heyerdahl todavía fresco en la isla, un joven De la Quadra Salcedo que era entonces solo un representante del equipo español de atletismo, pero ya mostrando inclinaciones por las exploraciones de lugares lejanos y los posados atrevidos, visitó la Rapa Nui aprovechando el paso por Chile de la selección española.
De igual forma  que el explorador noruego, convivió con los nativos (muchos de los cuales eran los mismos que habían tratado con Heyerdahl durante su estancia en la isla) y estudió la cultura local.
Su experiencia le permitió redactar su personal y abreviada versión de "Aku Aku", y  tal vez para compensar esta  la falta de profundidad de su relato decidió aderezarlo con una serie de fotografías picantes.

 
Es cierto que el trabajo de Miguel de la Quadra Salcedo no resiste la comparación con el "Aku-Aku" de Heyerdahl y que se ha visto devaluado por toda la bibliografia generada posteriormente sobre la isla de Pascua, pero debe reconocerse que  su estudio tuvo su papel en el posterior desarrollo del Pop Polinesio Español y sin lugar a dudas que las imagenes con las que lo acompañó   constituyen una   cumbre del erotismo Tiki  universal que todavía no ha sido superada.

martes, 8 de febrero de 2011

JUBE

En este último tiempo hemos hablado de locales con apariencia de bar Tiki que no son de ningún modo un bar Tiki. También de lugares sin aspecto de bar Tiki pero que en cierto modo podrían llegar llegar a ser considerados como tales.
Para evitar perder la cordura en medio de toda esta confusión, parece aconsejable devolver las cosas a su cauce original y retornar al objeto primigenio de estas paginas, el Bar Polinesio Ibérico.
Cadiz fue una provincia con una nada desdeñable actividad Tiki. Allí existieron cerca de media docena Bares Polinesios, buena parte de los cuales lograron sobrevivir hasta bien entrado el siglo XXI. De entre estos Templos Tiki gaditanos, uno de los más esplendorosos fue el Bar Polinesio Jube. Además de por su sofisticado ambiente exótico, el lugar era toda una leyenda local por la exuberante fauna tropical que albergaba. Tanto que los monos que poblaban el lugar pasaron a formar parte del logotipo del bar durante su época de mayor brillo.
Cuando pude visitar este bar por primera vez los monos ya hacía mucho tiempo que habían abandonado el lugar. El resto de la otrora espectacular avifauna se encontraba bastante mermada, y su exótica decoración estaba ya algo deslucida.
Pero el local seguía conservando aún más que suficiente de su antiguo esplendor para seguir constituyendo perfecto ejemplo de hostelería Tiki Ibérica Clásica. Fuentes, mobiliario de inspiración selvática,exuberante vegetación falsa y abundantes muestras de lo mejor de nuestro arte cerámico exótico. Lamentablemente el lugar desapareció cuando solo había podido disfrutar de el unas pocas noches.
Por dolorosa e irreparable que siempre resulte la desaparición de uno de estos lugares, podría pensarse que en realidad no se trataba de un lugar muy distinto de la mayoría de los Bares Tiki que han llegado hasta nuestros días. Pero existen otras las razones por las que la desaparición del Bar Polinesio Jube será llorada por varias generaciones de aficionados a las cosas del Tiki.
Normalmente el explorador de lo Tiki se afana en buscar reliquias artísticas de nuestro esplendoroso estilo Pop Polinésico, pero olvida que estamos hablando de bares. Lugares a los que la gente acudía en buena parte atraída por los misteriosos brebajes que allí se servían, donde si no hubieran sabido llenar sus exótica vasijas con irresistibles combinaciones de licores, el Tiki Español no hubiera llegado a alcanzar el increíble grado de desarrollo que llegó conocer. Sin embargo este originario saber es algo frecuentemente obviado, probablemente por ser considerado totalmente irrecuperable.
Pues bien, la confluencia de una serie de extraños factores, había convertido al Bar Polinesio Jube en nada menos que en un repositorio del largamente olvidado Arte de la Coctelería Tiki Ibérica. Bajo su barra se ocultaba un pequeño libro que recogía todo este antiguo y misterioso conocimiento y que era llevado a la practica de forma rigurosa por una bella bar-tenderesa.
Por suerte no era tan estricta en su papel de guardiana de la tradición y además de poder disfrutarlo in situ, conseguí vislumbrar parte de este arcano saber y hacerme con algunos de sus codiciados secretos. Lo que no pudo rescatarse entonces, probablemente se haya perdido para siempre.
Aún hay más razones para lamentarse. El Bar Polinesio Jube había desarrollado una linea propia de vasijas Tiki(no demasiado sofisticada, todo hay que decirlo), que era obsequiada con cada combinado. Para alguien con afán coleccionista y un hígado fuerte, una visita a el Bar Polinesio Jube se convertía un una noche inolvidable. O tal vez sería más correcto decir irrecordable.
Las circunstancias de la desaparición de Jube fueron especialmente tristes. En mi última visita aún conservaba el nombre, pero se había transformado en un “bar western”. Donde antes habitaban antiguos dioses polinesios de mentira y se decía que que un mono podía recorrer el local de punta a punta sin pisar el suelo hoy solo se encontraremos neones de Budweiser, sillas de montar y diferentes aperos de labranza.
Definitivamente, hay destinos peores que la muerte para un bar Tiki.

miércoles, 18 de agosto de 2010

MALIBU


Almería es una tierra que cuenta con una larga tradición en materia de elaboración de universos de mentirijillas. Si a esto sumamos que su costa es desde hace años muy frecuentada por turistas extranjeros, parecería que tenemos todos los elementos que hacen a un lugar propicio para el desarrollo del Pop Polinesio. Curiosamente, sin embargo, es una de las pocas provincias españolas en las que hasta ahora no existía vida Tiki verificada.


Hace poco llegó a mis oídos una leyenda local según la cual existía en aquel lugar, desde tiempos inmemoriales, un local-cueva en el que señoritas ligeras de ropa servían combinados humeantes en medio de fauna y vegetación exótica. Esto es mucho más de lo que hace falta para hacerme sentir la urgencia irrefrenable visitar la zona. Para mi sorpresa, pude comprobar que en contra de lo que se pensaba, la fiebre Tiki Española de los 70 también afectó gravemente a tierras almerienses. Dejaremos a las señoritas y a los cocodrilos para mejor ocasión y nos ocuparemos de otra localización Tiki de la zona, un poco menos exuberante pero igualmente interesante.
Roquetas de Mar es una bonito pueblo de la costa de Almería, además de que ostenta el titulo indiscutible de capital mundial de las pajitas oversized y que ofrece una amplia oferta de hostelería faux tropical, entre la que se encuentra el bar Tiki Malibú.
Antes de que nadie arrugue el gesto, conviene aclararar que “Malibú”, a pesar de sus inevitables connotaciones de discotecas cutres y licores grasientos, es una denominación de Bar Polinesio tan española como inexplicable y en los anales del Tiki Ibérico puede constatarse la existencia de una larga saga de venerables Malibuses.
Malibú-Roquetas es un local clásico, pero al mismo tiempo no es un Tiki bar al uso.
Hace unos años Trader Vic’s anunció la creación de una forma alternativa a sus establecimientos tradicionales: Mai Tai Bar, que entré otros lugares se experimentó en España, que consistia en un pequeño local con una barra y un reducido número de mesas y una terraza descubierta, todo con un aire más informal de lo habitual en los establecimientos de la cadena.
Pues resulta que en realidad esta innovación del decano de la hostelería Tiki no es tal, y la formula de degustar combinados exóticos a la fresca, es algo que viene haciendose en Malibú-Roquetas, desde hace ya varias décadas y al contrario de de lo que sucedió con el experimento de Trader Vic’s, funciona estupendamente. Igual que sucedía en el Mai Tai bar, el Tiki aficionado más ortodoxo echará de menos la decoración de un bar Tiki más tradicional, pero del mismo modo, las reducidas dimensiones del local no dan para mucho y en Malibú el el ambiente exótico lo aportan pocas mascaras y tallas de inspiración africana, algo de bambú y el mobiliario de ratán tapizado con estampados atrevidos.
El tipo de cosas que puede hacer hace tambalear la fe del cansado peregrino del Tiki que ha recorrido muchos kilómetros para llegar hasta allí. Pero la verdad es que no es difícil olvidarse pronto de la falta de lustre en su decoración.
Por una parte, el local disfruta de un éxito considerable y para para el Tiki aficionado más sensible, el contemplar a más de cien personas sorbiendo con sus pajitas el contenido de más de cien hermosas vasijas Tiki, es un espectáculo ante el no puede evitarse el derramar unas lágrimas.
Mucho más emocionante que contemplar las colas en la puerta del Mauna Loa. Donde va a parar.Pero el auténtico punto fuerte del bar es su servicio. Sus camareros, diligentes y amables más allá del deber, nos obsequian con un plato de fruta fresca nada más tomar asiento y cada uno de sus combinados es servido con con elaboradas decoraciones y acompañados de efectos pirotécnicos. Además de forma regular los clientes son agasajados con diferentes tipos refrigerios. Nada que ver con el trato desganado o directamente grosero que suele ofrecer la mayoría del gremio.
Sobre su Menú, dada mi condición de visitante ocasional no considero que pueda hacer una valoración justa del misma.Solo probé su Kahala, que por supuesto elegí por el poco cientifico criterio de que me gustaba su nombre y el vaso en el que se servía. Lo que si puedo afirmar con seguridad es que combinar Licor 43, Kirsch y Crema de Banana en un solo coctel, no es buena idea. Aún así, la verdad es que puede terminarlo sin grandes dificultades, aunque acabó con mis ganas de continuar explorando su carta.

domingo, 9 de mayo de 2010

POLYNESIAN´S

Como se vió en anteriores entregas, tras la ruptura de relaciones entre Trader Vic´s America y su sucursal española, nos encontramos un bar Tiki de gran nivel y que además funcionaba estupendamente, pero que queda a la deriva por esta cuestión.

No hubiera nada sido inteligente tirar todo esto por un por un simple quitame allá ese nombre.
En estas circunstancias, cierto conocimiento del significado de lo Tiki, un poco de aprecio por las cosas bien hechas y algo de ética, hubieran podido producir un proyecto que con seguridad hubiera hecho historia en el Pop Polinesio español.
Lo sucedido no ha sido exactamente así.
Contra cualquier principio ético o de buena fe empresarial e infringiendo también un buen número de leyes y clausulas contractuales, la opción elegida para el futuro del antiguo Trader Vic´s  fue continuar la explotación del local con un simple cambio de nombre.
Así lo que un día fue Trader Vic´s hoy es Polynesian´s.

Nosotros, simples usuarios para los que lo que resulta realmente inmoral son cuestiones como el añadir zumo de naranja a un Mai Tai, estas cosas la verdad es que no nos preocupan demasiado y no tendriamos mucho que objetar a la forma en que se ha producido la transición.
Así, salvo por el molesto ruido de los huesos de Victor J. Bergeron removiendose en su tumba por los dólares que le están siendo escamoteados y que puede oírse en todo el local cada vez que se sirve un combinado y un par de detalles cicateros como borrar el nombre de Trader Vic´s de los vasos a golpe de Nanas o reciclar de los antiguos posavasos, ahora utilizados boca abajo para ocultar ignominiosamente su logotipo , a efectos prácticos  los cambios son inapreciables. La decoración permaneció inalterada, el personal sigue siendo extraordinario y su carta está clonada de la de Trader Vic´s.


Al menos así fueron las cosas durante un tiempo.
Es evidente que la roñosería y la falta de interés por lo "heredado" que habia demostrado la nueva gerencia, tarde o temprano tendría sus consecuencias.
Ahora, poco más de un año después de la "apertura" de Polynesian´s, han empezado a aparecer los primeros indicios preocupantes sobre el futuro del local como bar Tiki.
En mi última visita ya había desaparecido buena parte de la decoración y aunque todavía un buen número de Tikis permanecen, techos y paredes están ahora practicamente desnudos, el mobiliario de ratán ha dejado paso a una especie de muebles de oficina tapizados en purpura, y lo más drámatico, la mayor parte del bar se ha convertido en una especie de salita de televisión con una pantalla descomunal.
A pesar de esto, debido la alta saturación ornamental de su anterior encarnación hay que reconocer que Polynesian´s sigue estando por encima del bar Tiki medio y por el momento el local conserva todavía buena parte de su antiguo encanto y aunque la mayor parte del bar ahora se encuentra dedicada a la adoración de una pantalla de plasma su barra aún sigue siendo una privilegiada isla Tiki.


Si añadimos que aún se mantiene la fidelidad a lo que fuera la carta del Trader Vic´s, Polynesian´s sigue siendo un lugar plenamente disfrutable por cualquier aficionado a lo Tiki.
Eso sí, los por cuestiones geográficas debemos dejar pasar varios meses entre nuestras visitas echamos de menos la seguridad que aportaba el rotulo de Trade Vic´s y no podemos
evitar el desasosiego que provoca el no saber con que nos encontraremos detrás de su puerta cada nueva visita.
Veremos lo que nos depara el futuro

martes, 26 de enero de 2010

MITIFICANDO

Imagino que nadie me creerá capaz de dar por cerrado un enigma del Tiki nacional y dejarlo correr.
A leyenda muerta, leyenda puesta. Y a ser posible, mas intrigante a aún.

Todos estamos familiarizados con la cronología oficial del Tiki madrileño. House of Ming, Wahine, Bali Hai...
Ya hemos hablado de ello en distintas ocasiones.
Pero existe algo que que parece desafiar todos los datos que teniamos hasta ahora sobre la historia del Pop Polinesio nacional: el Chino Tin-Tong . (lastima no poder incluir un sonido de gong para realzar el efecto dramático de la sorprendente revelación).



Como puede verse en el impactante documento que acompaña estas lineas, en el año 1966, el misterioso Chino Tin Tong regentaba un local calificado como "Hawaiian bar" en la recoleta calle madrileña de Los Jardines, a solo unos pasos de la Gran Vía y nos ofrecía celebrar la llegada del nuevo año degustando, entre otras cosas, bocados exquisitos de Hawaii por la nada desdeñable suma de 900 pesetas de la época.


¿Quien fue este Chino Tong pionero de nuestro Tiki?
¿Es posible que House of Ming no fuera realmente el primer bar Tiki de España?
¿Que representa ese extraño diseño de su plato souvenir?¿ una exótica chica hula? ¿una vedette escapada del vecino Pasapoga ?
Y lo más intrigante e insolito ya que probablemente se trata del el unico caso registrado en la historia del Tiki Español ¿por que escribían "Hawaii" correctamente?.
Confiemos en que algún día todas estas preguntas encuentren respuesta.

martes, 12 de enero de 2010

HUAKALOA

Es cosa sabida que dentro de la historia universal del Pop Polinesio, el caso de España ha sido un fenómeno muy singular que desde sus orígenes se ha regido por reglas propias. No solo se trata del único lugar fuera de Norteamérica donde el Tiki arraigó y desarrollo formas propias, sino que para mayor desconcierto de los expertos, presenta también una cronologia particular, en la que su inicio y auge coinciden con el principio de la decadencia del estilo en los Estados Unidos.

Seguramente por este mismo carácter peculiar del Pop Polinesio Ibérico hemos sido impermeables a la explosión del revival tiki norteamericano de mitad de los años 90 y aunque felizmente todavía son muchos los locales que se ocupan de mantener con esmero el rancio acervo Tiki de nuestro país (nunca les estaremos suficientemente agradecidos), nadie ha parecido darse por enterado de lo que se venia cociendo en Estados Unidos o mostrado interés en tomar el relevo.


Pero ahora, nuevamente con cerca de 20 años de diferencia respecto a la cronología del fenómeno en resto del mundo, el panorama Tiki español comienza a revolucionarse con la llegada de una nueva generación de osados tiki-emprendedores.

En la vanguardia de este nuevo tiki español está HUAKALOA en Valencia.
No es el primero de esta segunda oleada tiki, pero sí el más impresionate de los que he podido conocer.
El local solo lleva abierto unos meses, pero es un recién llegado que pone en su sitio a todos esos lugares que proliferan ultimamente usando el nombre de Tiki en vano y que hasta podría dar algunas lecciones a decanos del Tiki del país.


Detrás del proyecto se encuentra David, que al contrario que la mayoría de los grandes maestres del tiki revival no tomaba sus biberones en tiki mugs, no posee ningun master en tikilogia ni ha experimentado una súbita tiki epifanía.
Simplemente le fascinaba la atmósfera del bar hawaiano de su ciudad y un día decidió que lo que Valencia necesitaba era un nuevo local. Y puso manos a la obra.
Como puede verse, las motivaciones tras el origen de Huakaloa son muy distintas a las de otros proyectos similares dentro del tiki revival, pero mira tú por donde son las mismas que movieron a Victor Bergeron, Donn Beach y otros pioneros del Pop Polinesio.
Y es que una de las cosas más fascinantes del Huakaloa para el aficionado a las cosas tiki es esta vuelta a los orígenes se aprecia en casi todos los aspectos del bar.
La decoración ha sido extremadamente cuidada. Exquisito mobiliario de bambú. El diseño de la los preciosos acuarios que decoran sus paredes y la espectacular barra del local han sido amorosamente ( y fatigosamente, presumo) creados por el equipo Huakaloa. Para el resto de elementos decorativos del local se han encomendado a Kanaloa Art.

A estos Hawaimaños sin ser Oceanic Arts, hay que reconocerles que son bastante apañados a la hora de proveer de parafernalia Tiki y cucos elementos de decoración exótica. Aunque es sabido que para estas cosas soy más amigo de lo rancio que del colorín, no puedo evitar descubrirme ante un local que se ha rechazado la tentación de recurrir al del exotismo de “Todo a 100”, lacra que lamentablemente ha alcanzado incluso a veteranos Templos Tiki. Nada de máscaras indonesias o salamandras de colores en Huakaloa.
El local cuenta una iluminación perfecta, que aporta la atmósfera misteriosa requerida en buen tiki bar (sin necesidad de un acomodador con linterna que nos guíe), y permite al mismo tiempo, “limar” estas asperezas de forma que hasta el más estricto talibán del tiki se encontrará cómodo en Huakaloa

El mismo esmero encontraremos en su carta.
El responsable de la misma es Hicham, que sin experiencia previa en las cosas de la coctelería tropical, optó por la vía dificil y ha elaborado una carta compuesta exclusivamente por creaciones propias, empleando zumos naturales y destilados de primera calidad ¿he mencionado antes aquello de la vuelta a los orígenes?
Una curiosidad, que se sale un poco de la ortodoxia, es que la mayoría de las recetas están basadas en el tequila, en lugar del tradicional ron, pero no seré yo quien diga algo en contra del tequila.Por supuesto los combinados son exquisitamente y ceremoniosamente presentados en tradicionales tiki mugs nacionales (impecable selección, por cierto)
Como añadido, también pueden degustarse extraordinarios helados. Estamos en Valencia.
Faltaría más.

martes, 10 de noviembre de 2009

LA CHICA HULA QUE SURGIÓ DEL FRIO

Pudiera pensarse que la historia del tiki nacional es algo sencillo. Un terreno en el que ya queda poco lugar para la sorpresa. Hace ya años que aventurados exploradores extranjeros sacaron a la luz y difudieron la riqueza del Pop Polinesio español.
En su día estas revelaciones conmocionaron el Mundo Tiki, pero a estas alturas todos los aficionados a las cosas tiki están familiarizados con los bares polinesios de Barcelona, Arte 4, Porcelanas Pavón o el gusto de los marinos españoles por traer de Polinesia idolos paganos e irresistibles ganas de montar bares exóticos.
Pero ¿existió algo más que esto?. ¿Es posible el Tiki Ibérico siga albergando zonas oscuras y misterios por desvelar?.
Creo que sí. De hecho que gracias, a uno de esos fortuitos encuentros de mercadillo tropecé con una de esas zonas inexploradas del nuestro Tiki. Allí, sirviendo como recipiente para orquillas del pelo, estaba este inusual bol que inmediatamente disparó todas mis tiki alarmas.
Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que se trata una versión bastante especial del "Kneeling hula girl bowl" de Trader Vic´s (mil gracias a Kingstiedye por prestar la imagen de su envidiable colección). Valores artísticos a parte, es inapreciable como prueba de que la onda expansiva de la explosión tiki de principios de los años 70 llegó incluso a los Pirineos. Su autor es un conocido artista de la zona, todavía en activo y reconocido especialista en cerámica tradicional. Durante algún tiempo el espacio de los hornos de su taller que hasta entonces estuvo destinado a botijos fue ocupado por nuevos artefactos destinados a satisfacer la demanda de los numerosos bares tiki, principalmente de la zona pirenaico aragonesa.
Aunque los diseños están dentro del estilo Polinesio Pop ortodoxo, se mantuvieron en la elaboración las más puras técnicas de la tradición cerámica turolense. El resultado son piezas únicas, interesantes fusiones de estilo tiki y ancestrales tradiciones artesanas españolas. Lamentablemente esta escuela Hawaimaña no terminó de cuajar. Su cerámica resulta demasiado frágil y no se adapta a la dura vida de vaso de bar polinesio. No pudo competir con la durable porcelana que empleaban los artistas tiki castellanos del momento y esto condujo inevitablemente a su extinción.
En cualquier caso, resulta una muestra más de la riqueza del Tiki Ibérico que aún no ha recibido el reconocimiento que corresponde. Rindamos desde aquí merecido homenaje a todos los heroes del Tiki Aragonés.



domingo, 25 de octubre de 2009

TRADER VIC´S EN ESPAÑA: MAI TAI BAR




Seguimos con la sección necrológica abierta.
Es sabido que la vida del aficionado a las cosas tiki esta llena de sinsabores y entre los sucesos luctuosos de este año, hay señalar también el final de la incursión de Trader Vic´s en España.
Han sido diez años lo que ha durado esta conexión ibérica con el tiki transatlántico, que consistió en la apertura de un local tradicional en Marbella y unos años más tarde, el supuestamente experimental Mai Tai Bar en Estepona.
Actualmente ambos lugares se encuentran cerrados, o algo así…
La trapacería es algo connatural al Tiki Español y ni una venerable institución como Trader Vic´s ha podido evitar ser atrapado por esta característica de nuestro Tiki. Pero esta es una historia muy larga y complicada, y de momento empezaremos por la parte más fácil : el Mai Tai Bar de Estepona, donde si podemos colgar el cartel de CERRADO, sin ningún tipo de duda.
El Mai Tai Bar surgió como un nuevo planteamiento de local que se alejaba bastante de la ortodoxia Trader Vic´s. Pero no hace falta ser muy listo, para captar que lo que había detrás de todos los anuncios corporativos de innovaciones, nuevos conceptos y demás palabrería era simplemente reducir gastos para minorar los riesgos en los nuevos proyectos de expansión. Es decir, locales más pequeños y oferta de comida más reducida e informal pero conservando integra legendaria su carta de cócteles.

España, fue elegida para poner en marcha el prototipo, probablemente porque ya funcionaba con éxio un local al estilo clásico desde hacía varios años, pero sobre todo porque en estas latitudes podian hacer toda clase de experimentos sin provocar revueltas de tiki fanáticos.
El Mai Tai Bar de Trader Vic´s se instaló en un extraño complejo turístico junto a una playa de las afueras de Estepona. Siempre le faltó el sabor de un auténtico Trader Vic´s y tuvo un ambiente desagradablemente aséptico. En su primer año de vida no era mucho más tiki que uno de esos chiringuitos tan apañaos que abundan en la costa del sol. Pero a falta de Pop Polinesio, la conocida excelencia en materia de coctelería de Trader Vic´s, el clima subtropical malagueño, la playa a solo unos metros y una clientela básicamente compuesta de mafiosos rusos y putas, se encargaba de hacer cada visita una experiencia al menos singular, entre gruesas cadenas de oro e intercambio de maletines.


La evolución de los siguientes años fue realmente interesante. Sufrió un intenso proceso de tikificación y al mismo tiempo que aumentaba la intensidad tiki del lugar, disminuía la presencia de narcotraficantes y mafia inmobiliaria, y consiguientemente de prostitución. Esta clientela fue sustituida por despistados extranjeros acaudalados y familias con hijos adolescentes. Fenómeno digno de estudio, desde luego.

Así, el año de su cierre contaba ya con una docena de Tikis de grandes dimensiones, un par de outriggers por allí colgados entre importantes cantidades flotadores, nasas, antorchas y demas cacharrería propia de un buen bar tiki.
Si a esto añadimos unos extraordinarios barmen dentro de los standards Trader Vic´s y camareras lerdas pero ataviadas con sarongs, está claro porque el Mai Tai Bar será largamente llorado.
Hoy el lugar que ocupaba se lo reparten un restaurante italiano y un infame tenderete que vende deleznables Mojitos y Cosmopolitans. Por si fuera poco, ni siquiera las putas han vuelto.

Pero esto no supone que Estepona haya dejado de ser un punto caliente para del panorama Tiki europeo. Con el cierre del Mai Tai Bar se ha producido un fenómeno hasta ahora desconocido. Estamos acostumbrados a ver como de la noche a la mañana un bar tiki desaparece sin dejar el menor rastro.
En este caso no ha sido así. El cierre del Mai Tai Bar ha provocado una diáspora Tiki nunca vista.
Toda la decoración del lugar, y recordad que además del mobiliario hablamos de más de una docena de Tikis de grandes dimensiones, se han desperdigado por toda la zona.
Se acabaron los Mai Tais a la orilla de la playa, pero empieza el Tiki safari

jueves, 17 de septiembre de 2009

DONDE HUBO FUEGO , CENIZAS QUEDAN

Revisando lo que tratábamos hace unos días sobre el arte y el coleccionismo de carteras de cerillas observo que la parte visual resultó al final algo gringocentrista.
No deja de ser natural, siendo los norteamericanos los indiscutibles maestros de este arte, pero eso no quita para que encuentre a a faltar algo más de sabor local.

Así, para dar una visión más completa de este tema y al mismo tiempo satisfacer mi incontrolable chovinismo tiki, quiero dedicar algo de espacio a mostrar algunos ejemplos nacionales de esta bella y deshechable forma de arte.
Uno de mis favoritos es este diseño de un ignoto bar isleño.


 Una magnífica interpretación al estilo español setentero molón de la clásica ilustración de los menús de Trader Vic's, hermando el Pop Polinesio de los dos lados del Atlántico y sin duda una de las cumbres del Arte Tiki Europeo.




La siguiente imagen corresponde a un local de Barcelona, que aunque todos los indicios señalan que de exótico solo poseía el nombre, ilustró sin embargo su cartera de cerillas con una obra maestra de la escuela Primitivista Pop catalana.






La tercera imagen es algo más conocida. Corresponde al Bali Hai madrileño y probablemente se trate el diseño más elegante realizado para un bar polinesio, como correspondería,al que según la leyenda, parece que fue el local más estiloso que nunca ha existido en nuestro país.


Otra debilidad personal, por lo excepcional dentro del panorama Tiki español, al buscar inspiración en el arte maorí, es el diseño de la caja de cerillas del llorado bar Wawalag.




Excepcional, pero no único. También puede encontrarse inspiración maorí, aunque en este caso en un estilo Primitivo Glamouroso en el diseño de esta oscura Tiki Boite de Madrid, que además de estar realizada en brillante plástico rosado, incorpora un mecanismo de encendido de alta tecnología, el rascador eterno. Y por el momento dejamos aquí este tema. Me da la impresión de que esto está adquiriendo el tono de una clase magistral y eso es una cosa seria que hay que dejar en manos de profesionales.
La intención aquí es solo pasar un buen rato y alegrar la vista al resto de aficionados a las cosas tiki.