lunes, 24 de noviembre de 2008

PARABOLOIDE HIPERBOLICO

En geometría analítica, es una superficie tridimensional que se describe mediante la ecuación
(X2/A2 )-(Y2/B2 ) = -Z

















Que no cunda el pánico.
No hay nada que temer. Solo hablo de geometría en la intimidad, así que aquí trataré solo de esta simpatica cuádrica, en lo que se refiere a su presencia dentro pop polinesio nacional, terreno donde seguro todos nos sentimos más comodos.
Este tipo de superficie es común en la arquitectura tradicional polinesia y como otros elementos de del arte del Pacífico pasan a integrarse durante los 50 y 60 en el entonces floreciente movimiento Pop Polinesio.
Uno de los más espectulares ejemplos de uso este tipo de estructura fue el lobby del hotel Waikikian, construido en 1956 y conocido con razón como “Hawaii´s most beautiful hotel”.


Estas cosas pueden parecer cosa de americanos acaudalados muy alejadas de la España de esa época, ocupada en ser reserva espiritual de occidente según los ideologos del franquismo.

Error. Eso sería infravalorar el irresistible poder de lo exótico.
Estas mismas formas consiguen introducirse en nuestro pais, aunque un poco más tarde (la economía no perdona) y adaptandose a las circunstancias sociales y políticas del momento, originando así un estilo propio que podriamos llamar CATOLITIKI POP.
No creo que haga falta dar grandes explicaciones sobre la posición y actitud de la Iglesia Católica en aquellos días. Todos sabemos que la situación no era precisamente propicia para historias moderno-primitivas, neopaganismos y similares, pero curiosamente estas formas artísticas propias de salvajes idólatras se introducen con fuerza en nuestro pais con todas las bendiciones de la Santa Iglesia Católica.


Artistas y arquitectos de inspiración exótica logran convencer a la institución de lo pío de estas formas de origen inequivocamente pagano, y comienzan construirse iglesias con impresionates A-frames (que supuestamente representan el manto de la virgen cubriendo a sus fieles) y edificios con forma de paraboloide, decorados para más INRI (pun intended, que se dice) con ceramicas y mosaicos y vidrieras brutalmente moderno-primitivos.
Uno de mis monumentos CATOLITIKI madrileños favoritos, es la escultura “La Paloma”, al borde de la M30. Un sencillo paraboloide hiperbolico de tamaño descomunal que no es visto por nadie, a pesar de encontrarse en un lugar por el que a diario pasan varios miles de personas y que con seguridad que ha sido respetado solo por el engorro que supondría su desmantelamiento.
Pero es rara la ciudad que no cuenta con un buen número de lugares de inspiración CATOLITIKI. Su busqueda y catalogación, una tarea en la que todavía hay mucho por hacer.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LICORILANDIA


Uno de mis lugares favoritos de abastecimiento etílico es esta tienda.
Un clásico. Abierta desde los primeros años 60 en el nº 30 de la calle León, en pleno centro de Madrid.
Solo su nombre, uno de esos oasis de incorrección política tan de agradecer en estos tiempos, y que invoca imágenes de tierras con lagos de ron, fuentes de tequila y árboles de cuyas ramas cuelgan toda clase de destilados
de alta graduación, ya podría ser suficiente para convertirme en un fiel cliente.



A pesar de lo reducido de su espacio, cuenta con un stock admirable y su selección de rones y licores poco habituales es muy interesante. Pero la verdad, poco que no pueda encontrarse en otros establecimientos y con el inconveniente de que sus precios tiran por lo alto.
Pero lo que lo convierte para mí en un lugar clave de avituallamiento, es que está especializado botellas en miniatura y en este ambito no le conozco rival.
Estos cacharritos siempre me han parecido odiosos y sus coleccionistas una especie inquietante (por extraño que parezca viniendo de un tipo que acumula vasitos de porcelana y posavasos sucios de bares cerrados hace lustros), pero hay que reconocer que resultan de mucha utilidad para el barman casero.



Por una parte están aquellos licores que se consumen en cantidades muy pequeñas. ¿No es triste ver como los años pasan inexorablemente por nosotros, mientras que nuestra botella de Pernod no parece acusar el paso del
tiempo a pesar de ponernos ciegos regularmente a base de Jet Pilots?.
Por otra están aquellas recetas que deseamos probar y que nos vemos obligados a dejar aparcadas porque incluyen algunos ingredientes que parecen tener un porvenir dudoso en nuestro bar o que resultan una inversión excesiva para un experimento de resultados inciertos.
Sí añadimos que está a tiro de piedra del Mauna Loa y podemos acercarnos allí a rematar la tarde, tal vez incluso osando profanar sus milenarias recetas con alguna de nuestras recientes adquisiciones, tenemos que no hay otro lugar como LICORILANDIA.
Por supuesto, yo nunca cometería semejante sacrilegio (o al menos no lo reconocería en público), pero se dice por ahí que su Dr. Funk ofrece interesantes posibilidades.

jueves, 6 de noviembre de 2008

TAHITI

TAHITI es todo un clásico entre los bares hawaianos ibéricos. Ubicado en el paseo Marítimo de Fuengirola desde tiempos inmemoriales, tanto que ha dado nombre a la zona de playa que es encuentra frente al local, la Playa Tahití.
Consta incluso en las cartas de navegación de los Tiki exploradores extranjeros y pueden encontrarse sus referencias en prácticamente todos foros y webs que estos frecuentan o en las publicaciones especializadas sobre la materia.
Lamentablemente, parece que ninguno de estos visitantes foráneos ha sabido captar la esencia del lugar y esta está considerado entre ellos como lugar “escasamente tiki” o “sin ambiente" tiki”. No puede pedirse más al visitante casual (bueno, tal vez algo más de cautela antes de hacer calificaciones apresuradas).
Es cierto que si lo que se busca es un local superpoblado de ídolos polinesios y con muchos metros cúbicos de bambú (cosas muy de agradecer ciertamente), la visita al TAHITÍ puede no resultar del todo satisfactoria.

Pero la realidad es que el lugar cuenta con ingredientes sobrados, para satisfacer al más exigente aficionado y definitivamente TAHITI es uno de los lugares que puede proporcionarnos una de las más gratificantes experiencias Tiki a este lado del Atlántico.
El local cuenta con una amplia terraza, en el paseo marítimo, adecuada para que los turistas se tomen un respiro del abrasador sol malagueño sorbiendo un refresco.
También con una planta sótano ideal para que la muchachada se desfogue jugando al futbolín, el billar e incluso dada la amplitud de espacio, echando unas carreritas.
Es entre ambas zonas es donde se encuentra el Tiki bar propiamente dicho.Un espacio alargado a lo largo todo el cual se extiende la interminable barra. Sobre la cual esta situada una fascinante e hipnótica pecera semiesférica. Refrescante, oscuro y sin distracciones externas. Como mandan los cánones.
Tras la barra, una extraordinaria muestra de licores, incluyendo una cuidadosa selección de rones y un impresionante muestrario de vasijas clásicas.
Frente a la barra una serie de coquetos reservados, con confortables asientos tapizados con un bonito estampado de bambú.
Para una mayor intensidad dramática en el ambiente, cuenta además con una iluminación especial, que aunque reservadas habitualmente para las horas de máxima afluencia de clientes, no dudaran en mostrar en caso de ser solicitada.

Un vistazo a su carta ya nos muestra que estamos ante algo diferente la oferta habitual. No Mai-Tai, Ponche del Plantador o Bastardo Saffrin por aquí, sino una gran colección de combinados originales con ingredientes tan inhabituales como el Galliano o Pisang Ambog .
A destacar la atención de la intrépida barwoman (y gerente) Conni, que no solo cuenta con un savoir affaire más allá de toda duda, sino además tiene un enorme amor por su trabajo, ingrediente secreto y nada fácil de encontrar en estos tiempos y que marca una gran diferencia en la elaboración de un combinado. Así, cada pedido llega con un asombroso despliegue de medios, incluyendo lorito de cartón, bengala encendida y sonrisa, servido además en increíbles vasijas de pioneros artistas hispanos (y no Porcelanas Pavón, como se afirma alegremente por ahí), que nos remiten a los mismísimos orígenes del Tiki ibérico.

En absoluto desmerece el trato del resto del equipo TAHITI, Manolo, Luis, Cassandra y Vanesa.
Cualquiera de los combinados puede ser servido en tamaño de hasta para ocho personas. Esto da idea del calibre de las vasijas que podemos encontrar en el local. Solo poder contemplarlas ya es motivo suficiente para convertir al TAHITÍ en lugar de peregrinación para cualquier tiki aficionado que se precie.
Si a esto añadimos que su horario de apertura es de doce de la mañana hasta más allá de las cuatro de la madrugada, estamos ante lo que podemos calificar como el único Tiki Bar de guardia del mundo.

Allá cada uno, pero yo no cambio esto por un par outriggers colgando del techo.

lunes, 27 de octubre de 2008

WERNER MÜLLER

Poca información puede encontrarse sobre este músico alemán. A penas algunos datos biográficos más o menos confusos. Pero hay una cosa segura, cuenta con un altar en la discoteca de todo aficionado sensato a la música hawaiana, aunque solo sea por su incomparable LP Hawaiian Swing.

En los 40 no se ganaba la vida nada mal dirigiendo su orquesta en diferentes emisoras de radio. Durante la primera mitad de los años 50 se dedicó además a grabar una larga lista de versiones insípidas y envaradas de los bailables del momento. Claros ejemplos de que el código genético de los alemanes no es del todo compatible con el Mambo o el Cha Cha Cha. Una carrera que no parecía en absoluto prometedora.
Pero en 1955 por una de esas imprevisibles jugadas del destino y de las casas discográficas se asocia brevemente con Caterina Valente, una chica todavía novata en eso del show business pero a la que no le faltaban cualidades para haber sido una euro diva exótica y salvaje a lo Yma Sumac. Contaba con una capacidad vocal muy similar a la de Sumac y además muy buenas maneras, aunque finalmente eligió el lado modosito de la vida y acabo convertida en algo así como la Doris Day del viejo continente.

Esta asociación con la todavía indómita Valente marcó un hito en la historia de la Euro-Exótica: la grabación de una versión de “The Breeze and I” (“Andalucia” para nosotros los latinos), del maestro Lecuona,primera grabación de Euro-exótica y aún por superar.


Probablemente contagiado del salvajismo de Valente, el habitualmente desganado Muller saca sus garritas y el resultado es una versión escalofriante. Con unas secciones de viento y cuerda realmente agresivas, ritmos de aires latinos y unos escalofriantes gorgoritos de Caterina Valente.
Los otros tres temas, Jealosy, Siboney,también de Lequona, y un Beguine the beguine para descasar, sin alcanzar los niveles del anterior tampoco desmerecen y constituyen el Autentico epitome de lo que debe ser la Exótica, y todo esto sin salir de centroeuropa.

Después de esto Herr Muller vuelve a caer en su habitual sopor durante un tiempo, pero con la explosión del estereo a principios de los 60, cuando el la forma comenzó a ser más importante que el fondo, encontró un terreno donde la limpieza y precisión de su sonido pasaban a ser virtudes en lugar de defectos. Sí a esto añadimos esto, su deformada visión germánica de los ritmos exóticos, el resultado es otra piedra angular en la historia de la exótica europea y universal. Uno de los mejores albums de música hawaiana nunca realizados.
Empezando por la portada, que reune la la imbatible combinación tiki y atractiva wahine y terminando con una selección de standards hawaianos, de los que Muller hace una interpretación nunca vista (ni repetida)de entonces.

Una combinación de ritmos histéricos, instrumentos inusuales, separación radical de canales, influencias Big Band que junto con el toque hawaiano, dan un resultado extraterrestre.
Realmente hay que oírlo para creerlo. Aunque nunca volvió a producir nada similar, si pueden encontrarse algunas perlas entre el resto de su extensísima discografía. Esta joya, por esas cosas de la providencia en España ha estado en catalogo desde su lanzamiento en 1963 hasta la desaparición del vinilo y todavía es uno de los discos presentes en cualquier cubeta de saldos que se precie.
Para los amantes de las nuevas tecnologías (que de todo tiene que haber) ha sido reeditado en CD hace algún tiempo junto a otro de los (bastante prescindibles) discos de Muller. Los poco amigos de invertir sus dineros en adquirir la anterior clase de artefactos, ya saben, ancha es Internet.

jueves, 16 de octubre de 2008

NEAL HEFTI






Hace solo uos días, moría Neal Hefti. Músico de Jazz, arreglista y compositor que contó entre sus clientes a Harry James, Woody Herman o Count Basie. Un bonito currículo, apesar del que no creo que muchos aficionados al Jazz le tengan mucho aprecio.
Pero el motivo por el que en mi corazoncillo siempre tendrá su lugar, es ser el compositor del tema de Batman de la serie del 66. Una maravilla de 5 notas (que ya queda resultona si nos quedamos solo con tres) y una letra compuesta de una sola palabra.
Se trata de una de esas privilegiadas composiciones que por alguna misteriosa razón nadie es capaz de estropear por inepta que pueda ser la interpretación.
Si alguien no ha tarareado nunca su impresionante linea de bajo y rematado con un buen "Baaaatmaaaaaan" en falsete, hoy es buen día para hacerlo.

Por cierto, ¿cual es la relación entre Batman y las historias Tiki?
Buena pregunta.
La respuesta no está en Gotham City, sino en Sketchville.
Consultadlo allí con Anthony Carpenter, al fin y al cabo, es el creador de la bonita ilustración sobre estas lineas.
Además seguro que entre sus monitos también encontráis más cositas de vuestro agrado.

miércoles, 15 de octubre de 2008

YMA SUMAC, DE NUEVO...

Cerca un mes sin mencionar a Yma Sumac.
Esto pide a gritos ser subsanado.
Hace unos meses se publicó en Estados Unidos “Yma Sumac: The art behind the legend”, interesante libraco de muchas paginas y muchos dólares.
Pero para ser un obseso de la Sra. Sumac bien informado, no se necesita aprender idiomas barbaros o llevar a cabo complicadas transacciones internacionales.
Gracias a la revista juvenil Sissi, he aquí una jugosa entrevista con la diva centrada en su estancia en España.



Y como un buen fanático nunca tiene suficiente, un buen fin de fiesta sería visitar el blog de elcrowley, que contiene una entrevista realizada por él hace ya unos años, con nuevas e impactantes revelaciones sobre la princesa inca favorita del público.

Después de ver como autoridades foraneas en la materia como Jeff Chenault salían realmente malparados de sus encuentros con la gran Yma, el que elcrowley pasara por el trance intacto, a pesar de no eludir cuestiones peliagudas en su preguntas, es algo realmente digno de admiración.
Por allí encontrareís además otras muestras de su buen hacer y algunas chucherías sonoras.

jueves, 9 de octubre de 2008

LICORERIA SAN MIGUEL

Varias veces ya hemos hablado de los problemas de abastecimiento de un buen bar doméstico. Para facilitar las cosas, creo que resultaría de utilidad elaborar una lista de los mejores lugares de aprovisionamiento.
Mr. Iván en su día ya aportó su granito de arena a tan candente cuestión.

Aquí va el mío.


A pesar de ser residente en Madrid, mi tienda de licores favorita se encuentra en la legendaria calle San Miguel de Torremolinos. Entre la perfumería San Miguel y la hamburguesería San Miguel, se ubica la LICORERIA SAN MIGUEL. Si su denominación no supone gran alarde de imaginación, si hay que reconocer que la combinación de santoral y productos alcohólicos tiene su punto.
Soy consciente de que empiezo a resultar sospechoso de estar subvencionado por la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, pero certifico que no es así. Lo que ocurre es que, a pesar de lo que pueda que pueda parecer, esta no es una cuestión directamente vinculada al tamaño o nº de habitantes de nuestra ciudad de residencia. Después de estudiar profundamente la materia, he llegado a la conclusión de que el factor que que convierte determinada zona en un paraíso dipsómano es el índice de turistas británicos por metro cuadrado.

No es broma.
La mayoría de nuestros visitantes isleños no se caracteriza por su gusto sofisticado o por el grueso de su cartera. Su idea de unas buenas vacaciones es básicamente pasar unos días en algún lugar en el que poder mamarse en camiseta y sandalias.
Por eso España es uno de sus destinos predilectos. La providencia nos ha dotado con un clima benigno y Chinchón, Jerez y Barcelona proporcionan enormes cantidades de potentes destilados a precio de saldo. Esto ha hecho que las zonas elegidas por los ciudadanos británicos para pasar sus vacaciones zonas cuenten con una oferta asombrosa de toda clase de licores. Lo que más abunda es la tienda modelo duty free shop. Enormes y asépticos locales que muestran larguísimas estanterías con lo peorcito de los destilados ibéricos en enormes botellas de plastico (a parte de beber como cerdas durante su estancia en nuestras tierras, los borrachos más emprendedores aprovechan para llenar sus maletas de de botellas y cartones de cigarrillos que revenderán una vez en casa, de aquí los tamaños familiares en envase de plástico). Rebuscando entre en ellas, el borrachuzo avisado puede encontrarse con más de una grata sorpresas. Pero dejemos esto para los turistas.
El autentico “connoisseur”, necesita algo más que una simple compra de licores aunque sean de indudable calidad y aquí es donde juega su papel la licoreria San Miguel. Este local es un una autentica delicia.
Tanto un buscador de rarezas etílicas como un inspector de sanidad, pueden pasar horas y horas de diversión entre sus estanterías.
Estas se encuentran abarrotadas de toda clase de licores, la mayoría de las cuales parecen piezas únicas. Botellas de ignotas marcas de absenta cuyas etiquetas ponen la carne de gallina, licores de legendarias destilerías Ibericas desaparecidas hace décadas, destilados elaborados con cualquier producto imaginable con el aspecto de haber sobrevido a varias catástrofes naturales y un amplio surtido de marcas clásicas con precinto de 4 pesetas y productos caducados.
Entre todo esto, un surtido de rones jamaicanos y cubanos nada habituales y una amplia selección de licores en formato de 350 mil., que es muy de agradecer para según que productos.
A pesar de la poco halagüeña perspectiva de hacer los 500 kilometros de vuelta a casa cargado de botellas, en mi última visita no pude evitar hacerme con una botella de Pisco que parecía recien desenterrada de unas ruinas incas, un licor de vainilla Marie Brizard “vintage”, un ron de Trinidad de aspecto interesante y un par de petaquitas, para poder llevar a cabo ese par de recetas pendientes y aún así, me despedí con lagrimas en los ojos de media docena más de botellas.
Aunque pensandolo bien, si llevan allí 40 años, no parece probable que vayan a cambiar de sitio en próximos meses.